facebook twitter rss
Darse de Alta
¿Quieres ser parte de nuestra Red de Concesionarios?
Regístrate >>
te gusta

BLOG
Subscripción de boletines
Recibe las noticias del blog de cochesyconcesionarios.com en tu e-mail.

histórico por mes
Elige el año y despues el mes
estas en Estas en: Inicio > Blog de Coches > Ford > Prueba del Ford Puma 1.0 EcoBoost MHEV 155 CV ST-Line Vignale
Novedades y actualizaciones de precios
de las marcas que se comercializan en España
NOVEDADES Ford
23/10/2021
Prueba del Ford Puma 1.0 EcoBoost MHEV 155 CV ST-Line Vignale
Ofrece un comportamiento dinámico de referencia dentro de su categoría. La versión ST-Line Vignale aporta un acabado más lujoso.
« Volver 
Después de 23 años, Ford recupera la denominación Puma para dar vida a nuevo un modelo de similar categoría pero con un concepto totalmente distinto al que ofrecía la primera generación, al menos por carrocería. El nuevo Puma, que ahora se reedita como crossover, es un vehículo derivado del Fiesta, pues tiene la misma plataforma y muchos componentes en común. Nosotros hemos tenido la ocasión de probar la versión más potente y lujosa de la gama, siempre dejando al margen la versión deportiva ST, que es un punto y aparte dentro de la gama.

Mezcla de lujo y deportividad

Exteriormente, aunque la carrocería no tiene nada que ver con el modelo precedente lanzado en 1997, este Puma tiene ciertos guiños al primer modelo. La forma de los faros, algunos trazos del lateral, la zaga de la carrocería, los pilotos posteriores horizontales, nos recuerdan, en parte, a aquel simpático 'GTi' de finales de los noventa. Si optas por el nivel de equipamiento deportivo 'ST-Line' asociado al acabado 'Vignale', el más lujoso de la gama, tendrás un coche con un aspecto más exclusivo. Esta versión, que es la más costosa de la gama, siempre dejado al margen al deportivo ST, ofrece una serie de acabados cromados en la parrilla y pragolpes delanteros, puertas, faldones laterales y en la leyenda Puma que adorna el portón posterior. Además, tal y como ocurre con los paragolpes delanteros, los traseros también adoptan un diseño diferente. Las llantas de aleación de 19 pulgadas son de diseño específico y las barras de techo desaparecen.

La paleta de diez vibrantes colores exteriores para la gama Puma incluye Blanco, Azul Báltico, Rojo Race,Gris Matter, Negro Agate, Blanco Metrópolis, Plata Solar, Gris Magnetic, Azul Desert Island y Rojo Fantastic. El único color que no tiene coste es el Blanco. El resto, dependiendo de la elección, son opcionales y los precios pueden variar entre 260 y 883 euros.

Un plus de lujo en el interior

La mano del acabado Vignale se hace notar también en el interior. Con un acabado superior, tal y como cabe esperar de la versión más lujos de la gama, encontramos guarnecidos de simil en el salpicadero y puertas. Obviamente, también en el volante y en el cambio. Además, la parte más visible del salpicadero está adornada con inserciones que imitan a la fibra de carbono. Por lo demás, y al igual que ocurre en las versiones ST-Line, Los pedales y el pomo del cambio tienen un acabado de aluminio.

Pero al margen de los detalles específicos de esta versión, que hay que reconocer que le sientan francamente bien, el Puma es un coche muy amplio y funcional. La postura se consigue con facilidad a poco que jugemos con los reglajes del asiento y el volante. No obstante, en nuestro caso, la palanca de cambios y los mandos de la climatización caigan demasiado bajos.

Por espacio, ya sea en las plazas delanteras o traseras, no es un coche que planteé limitaciones. De hecho, un Focus no aporta mucho más en términos prácticos y de espacio frente a este nuevo Puma, que creo que consigue el equilibrio perfecto para tener un coche ideal para el día a día.

Por lo demás, el interior es como el de un Ford Fiesta. Así que, te gustará mucho la funcionalidad y el diseño de todos los mandos. Ford no ha caído en el craso error de digitalizarlo todo, y ha estudiado muy bien la ergonomía para que podamos gestionar cualquier función del coche sin volvernos locos. Por ejemplo, tal y como a mí me gusta, los mandos de la climatización y del volumen del equipo de sonido son giratorios, el resto son botones tradicionales muy claros y accesibles.

En todo el entorno del habitáculo hay suficientes huecos para dejar bebidas o los pequeños objetos de uso diario, y, en el caso del smartphones, hay un cargador inalámbrico en la consola central que nos permite recargarlo mediante un sistema de inducción. Además, si necesitamos conectarlo para recargarlo de otra manera o para acceder a Apple CarPlay y Android Auto, tenemos una toma USB (hay otra en el compartimento del apoyabrazos central).

Como en cualquier coche actual, no puede faltar la ya tradicional pantalla multifunción ubicada en la parte superior-central del salpicadero. Tiene un tamaño de 8 pulgadas, nos muestra el sistema de comunicación y entretenimiento SYNC 3 de Ford, cuenta con una interfaz fácil de gestionar y ofrece una respuesta muy buena al tacto. Además, la pantalla es de bastante calidad.

También disponemos de un panel de instrumentos virtual totalmente configurable de 12,3 pulgadas (su diseño cambia en función del modo de conducción elegido). Al igual que la pantalla central del salpicadero, la resolución de este cuadro virtual es de bastante calidad; muy buena definición y sin un brillo excesivo que sea perjudicial para la vista.

Si hablamos de su maletero, hay que apuntar que el del Puma ofrece el mejor espacio de carga de su clase gracias a sus 456 litros de capacidad. Equipa un compartimento de carga flexible que puede albergar cómodamente una caja de 112 cm de largo, 97 cm de ancho y 43 cm de alto con la segunda fila de asientos plegada. Además, es bastante configurable, pues ofrece un espacio de almacenamiento profundo y versátil con una capacidad de 80 litros. Con 764 mm de ancho, 753 mm de largo y 306 mm de profundidad, la solución de almacenamiento puede llevar piezas inestables de hasta 115 cm de alto, como plantas en posición vertical.

Como alternativa y solución exclusiva en su segmento, hay un espacio para ocultar equipamiento deportivo sucio o botas llenas de barro. Cuenta con un forro sintético y un tapón de drenaje en la parte inferior que facilitan su limpieza con agua, y que nos permiten utilizarlo como si fuera un lavabo o una fregadera. Sin duda, una solución ingeniosa que utilizarás más de lo previsto. Muy bien por los ingenieros de Ford.

El portón del maletero, que en las versiones más equipadas ofrece una apertura manos libres, integra la habitual bandeja que se abre solidariamente con el propio portón. Tiene la ventaja de ser muy ligera y de ofrecer la posibilidad de guardarla en el doble fondo del maletero para que quede oculta y no moleste. Por el contrario, quizás es un poco endeble (no tiene la consistencia de las bandejas tradicionales) y los diferentes anclajes dan la sensación de romperse con la mirada.

Motor: una grata sorpresa

Todas las motorizaciones de gasolina cuentan con un bloque de tres cilindros. Ford es una de esas marcas (cada vez son más) que apuesta decididamente por este tipo de arquitectura para surtir de motores a sus modelos de tamaño pequeño y medio. Hay una alternativa diésel tetracilíndrica de 120 CV que me gustaría probar para saber si es más recomendable que el gasolina en cuanto a consumo y agrado de uso (lo intentaré). Sobre el papel, su gasto de combustible es menor a igualdad de potencia.

En el caso de nuestra unidad de pruebas, el motor era el 1.0 EcoBoost de 155 CV, el más potente de la gama siempre y cuando no tengamos en cuanta a la versión deportiva ST. Al igual que el resto de versiones, esta motorización cuenta con un sistema de desactivación de cilindros (el primero para un motor de tres cilindros) que desconecta automáticamente uno de los cilindros del motor cuando no se necesita la máxima capacidad de respuesta, como en las frenadas o circular estabilizados a velocidad de crucero. El sistema puede conectar o desconectar un cilindro en 14 milisegundos y resulta totalmente imperceptible para el conductor. Además, esta versión se completa con una tecnología de hibridación ligera que le permite lucir la etiqueta ambiental ECO.

La tecnología de hibridación ligera de Ford dispone de generador/arranque por correa de 11,5 kW integrado (BISG). Sustituyendo al alternador estándar, el BISG permite la recuperación y almacenamiento de energía que normalmente se pierde en la frenada y desplazamiento por inercia para cargar una batería de 48 voltios de litioion refrigerada por aire.

Capaz de volver a arrancar el motor en unos 300 milisegundos -aproximadamente lo mismo que un abrir y cerrar de ojos- el BISG también permite a la tecnología Auto Start-Stop operar en una gama de escenarios más amplia para aumentar el ahorro de combustible, incluyendo cuando se desliza en frenada por debajo de los 15 km/h (10 m/h) e incluso cuando el coche tiene una marcha puesta con el pedal del embrague pisado. Funciona a la perfección, pues nunca falla como en otros coches y actúa de una forma suave e imperceptible para el conductor.

Por lo demás, debo admitir que este motor funciona realmente bien. Incluso para mí, que no soy un gran fan de este tipo de motorizaciones. Esta pequeña motorización empuja muy bien desde abajo y responde francamente bien a lo largo de todo el margen de utilización. Tanto es así, que invita a practicar una conducción más bien alegre y deportiva. Lo que menos me gustó, como suele ocurrir en este tipo de motores, es cuando toca cambiar de marcha, sobre todo a determinados regímenes. En este caso, toca afinar mucho con el embrague para evitar lo típicos tirones, unos tirones que se producen por lo lentos que son estos motores al caer de vueltas.

Aunque esta motorización puede asociarse a una transmisión automática de doble embrague, nosotros hemos probado la opción manual de seis relaciones. Y al igual que el motor, debo decir que también me ha causado una muy buena impresión, pues tanto el guiado del cambio como el del embrague, son muy suaves y agradables de usar.

El consumo puede variar mucho en función del tipo de conducción. En carretera, al ritmo que toca, obtuve una media de 5,5/6,0 litros a los 100 kilómetros con algunos tramos en los que no había, precisamente, condiciones favorables. Si el ritmo es alto y la carretera es de esas de segundo orden con muchas curvas es posible alcanzar los 9,0 litros. Ya en ciudad, y quizás siendo el dato más desfavorable, las medias siempre se movían sobre los 7,0/8,0 litros.

Comportamiento: el mejor de la categoría

Si optas por la versión deportiva ST-Line, debes tener muy claro que este acabado no sólo afecta a la estética del coche, sino también al reglaje de la suspensión (amortiguadores y muelles son más firmes y cuentan con una configuración específica). Sin probar las versiones Titanium y Vignale, el ajuste de la suspensión de este Puma me ha parecido muy equilibrado en cuanto a firmeza y confort; es un coche que transmite una seguridad al volante sencillamente espectacular, nunca vista en un coche de este tamaño.

Su entrada en curva es muy limpia, mostrando un equlibrio entre ejes que ya quisieran coches de mayor categoría y potencia. Además, frena muy bien y el magnífico trabajo de las suspensiones permite que la motricidad sea de diez. Quizás, como punto a mejorar, se echa en falta un agrado de conducción más cuidado y una dirección menos artificial al tacto.

Equipamiento de última generación

Es suficientemente completo y satisfactorio (ver vídeo). No faltan elementos de seguridad activa como el control de crucero adaptativo con Stop & Go, reconocimiento de señales, centrado de Carril, alerta de punto ciego con alerta de tráfico cruzado, sistema de estacionamiento automático para aparcar en batería o en línea, luces de carretera automáticas, asistente de pre-colisión con frenada activa y un asistente de maniobra evasiva que actúa sobre la dirección para evitar colisiones cuando nos encontramos con un vehículo lento o parado (este elemento de seguridad , además de ser muy útil, me parece el más destacable).

Su oferta de equipamiento también contempla un buen sistema de sonido B&O que se ha ajustado para asegurar una experiencia de audio de primera calidad independientemente de las condiciones de conducción. El sistema de 10 altavoces incluye un subwoofer de 150 mm por 200 mm acoplado externamente e integrado en el maletero sin que ello reduzca espacio para el equipaje, que ofrece unos sonidos graves muy suaves. Las posiciones de los tweeters se han optimizado para ofrecer un sonido mejor a nivel de los asientos, creando una experiencia de sonido envolvente para todos los ocupantes. El sistema está alimentado por un amplificador de proceso de señales digitales de 575 vatios que controla la ecualización y mezcla del audio incluyendo sonido Surround seleccionable.

Conclusión

El nuevo Ford Puma me ha gustado mucho. Tanto, que logra colocarse entre mis preferidos dentro de los modelos de su tamaño. Es un coche ideal para utilizarlo a diario, pues resulta válido tanto para un uso urbano, como para hacer las veces de un modelo compacto o de una berlina de tamaño medio. La versión deportiva ST-Line aporta un poco de picante para coseguir un tacto de conducción algo más deportivo, pero, siempre, sin comprometer el confort de marcha. El pequeño de motor de tres cilindros rinde muy bien y puede llegar a consumir poco. Por lo demás, ofrece un maletero capaz y versátil, y un interior amplio que puede ser algo más lujoso si optas por el acabado Vignale.
Gustavo Rodríguez Hernandez

Periodista especializado con 20 años de experiencia en el sector de la automoción. Fue director del área de Motor de Cadena Cope Castilla y León durante 3 años. Posteriormente, fue redactor y probador de coches en AUTOhebdo Sport, Revista Top Auto y sobrecoches.com. Desde el año 2011, es el responsable de pruebas y producto de cochesyconcesionarios.com

(no será publicado)

Copyright © 2003 - 2021 Dosnet Consultores de Internet, S.L. CIF B-95/276580