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NOVEDADES SEAT
Prueba del SEAT Arona 1.6 TDI 95 CV Xcellence
Destaca por su conducción, amplio habitáculo, generoso maletero y grandes posibilidades de equipamiento.
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El SEAT Arona es un SUV urbano que se posiciona por debajo del Ateca y que viene a competir con modelos como el Peugeot 2008, Renault Captur, Opel Crossland X o Fiat 500X. Nosotros realizamos nuestra primera prueba a la versión diésel de 95 CV, que es muy satisfactoria por rendimiento y bajo consumo de carburante. Asociada al acabado Xcellence, este modelo se puede adquirir desde 23.600 euros (ver todos los precios).

Gran amplitud interior

El SEAT Arona mide 4.138 mm de longitud, lo que supone 79 mm más que el Ibiza, modelo del que deriva. Sin embargo, la altura es el elemento que mayores diferencias establece, ya que el Arona es 99 mm más alto. En consecuencia, el Arona no solo ofrece una mayor altura libre al suelo para poder aventurarse fuera del asfalto, sino que, además, mejora todavía más el espacio para la cabeza tanto en las plazas delanteras como en las traseras.

Gracias a su generosa distancia al suelo (19 cm), la entrada y salida del habitáculo se realiza con comodidad. Una vez dentro, uno tiene la sensación que se encuentra en un coche de mayor tamaño. Buen ejemplo de ello son los 143 mm de anchura en las plazas delanteras, y los 140 mm de las traseras. Además, la altura libre al suelo es de 106 cm delante y 99 cm detrás, tal y como hemos apuntado con anterioridad.

La banqueta de los asientos está 52 mm más elevada, lo que aporta una doble ventaja. Primero, una posición de conducción más alta para mejorar la sensación de control del tráfico y, segundo, facilita enormemente la accesibilidad para entrar y salir del coche. Del mismo modo, la suspensión eleva la carrocería 15 mm más que en el Ibiza y el parabrisas es ligeramente más vertical para ganar espacio en altura dentro del habitáculo.

Los asientos son muy confortables; sujetan el cuerpo adecuadamente, transmiten calidad y están recubiertos con un buen tapizado de piel y Alcántara que resulta muy acogedores. Tan sólo nos gustaría que los reposacabezas contaran con más regulaciones -no sólo en altura- para que quedaran más cerca de la cabeza y en el punto óptimo. A su favor, nos ha encantado su mullido blando, que suma mucho para incrementar el confort de manera considerable -la mayoría de las marcas deberían tomar nota-. Los asientos traseros, que puede que sean algo planos y con la banqueta corta, también nos han parecido muy confortables. Tanto es así, que es, muy probablemente, el mejor modelo de la categoría en este sentido. Asimismo, nos gustaría destacar los reposacabezas de los asientos posteriores, que quedan muy cerca de la cabeza y que, a diferencia de la inmensa mayoría de sus oponentes y al igual que los asientos delanteros, cuentan con un mullido blando muy confortable.

Un puesto de conducción muy cuidado

Analizado desde las plazas delanteras y, sobre todo, la del conductor, el Arona es un modelo muy práctico. Cuenta con los compartimentos justos y necesarios, y no hay pegas en cuanto a su ubicación, capacidad y acceso. En las plazas posteriores, no hay salidas de ventilación, ni apoyabrazos en la plaza central y ni tomas USB.

El puesto de conducción está muy logrado para que vayamos cómodos desde el primer momento. Además de la variedad de reglajes en el asiento y volante, todos los mandos están muy bien ubicados. También nos ha gustando mucho la sencillez y la ubicación de todos los mandos; todo está donde tiene que estar y funciona perfectamente. La instrumentación es física y ofrece una perfecta información de todo. Por último, debajo de la consola central, hay un hueco suficientemente amplio para poder dejar el Smartphone y cargarlo por inducción. Todo está recubierto con un fondo de goma y encontramos dos tomas USB y una de tipo jack.

Mención especial también merece el equipo de sonido, que está firmado por la división de productos de audio de Apple, Beats Electronics, Utiliza un procesador de señal digital (DPS), 7 altavoces premium y un amplificador de 8 canales con 300W. El sonido es limpio, potente y de bastante calidad. También nos gustó la pantalla multifunción de 8 pulgadas que cuenta con una resolución, interfaz y funcionamiento realmente buenos.

Todos los materiales del interior son sencillos. Hay zonas ligeramente acolchadas en los apoyabrazos de las puertas y en la parte más visible del salpicadero. El resto de los plásticos son rígidos y, pese a ser sencillos, presentan un acabado bastante cuidado.

El maletero, que tiene una capacidad de 400 litros, es tremendamente práctico. Equipa cuatro argollas metálicas para sujetar la carga y un doble fondo que deja siempre una superficie lisa, incluso cuando se abaten los asientos posteriores. Debajo del fondo plano hay espacio para dejar una rueda de repuesto de galleta. Se agradece.

Una conducción muy cuidada y un motor magnífico

El SEAT Arona, concretamente la que pudimos probar, es muy agradable de conducir por varios motivos: tiene una dirección precisa, comunicativa y lo suficiente asistida como para que se maneje con poco esfuerzo sin perder feeling con el coche; el volante es muy bueno por tamaño y grosor; y la suspensión tiene un muy buen balance entre confort y estabilidad, aunque nos hubiera gustado que fuera menos seca cuando pasa por encima de un bache. En ciudad, es un coche que se sigue conduciendo con suavidad y facilidad, gracias a su magnífica maniobrabilidad y a la posición dominante al volante, que nos permite tener mejor visibilidad.

Los frenos nos han gustado por su potente frenada. Del mismo modo, el funcionamiento del ABS no es muy intrusivo y presenta bastante resistencia a la fatiga.

Nuestra unidad de pruebas equipaba el motor diésel de 95 CV, que es muy recomendable por su buen funcionamiento, rendimiento y bajo consumo (ver especificaciones técnicas). A nuestro juicio, y frente a las alternativas de gasolina con el bloque de tres cilindros (1.0 TSI), la opción diésel nos parece preferible en todos los sentidos. Es un motor que acelera con energía, aunque le encontremos un pelín perezoso en la parte más baja del tacómetro, lógico por otra parte. No obstante, no es un obstáculo para conseguir una aceleración más que aceptable sin que el agrado de conducción se vea penalizado. A partir de las 2.000 rpm ya disponemos de su par máximo (175 Nm), una cifra que se mantiene hasta las 3.500 rpm. Si hablamos en cifras, esta versión alcanza una velocidad máxima de 173 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h que se consigue en tan sólo 11,4 segundos.

Otro de los puntos que nos han sorprendido muy positivamente, es lo poco que suena este motor cuando nos ponemos en marcha -al ralentí es algo más ruidoso-. A diferencia de cualquier alternativa diésel, en el Arona sorprende lo bien filtradas que están las vibraciones que genera el motor y su buen aislamiento acústico, algo que redunda muy positivamente en la suavidad y confort de marcha.

A esta motorización se encuentra asociado un cambio manual de cinco velocidades, que tiene buen tacto y unos desarrollos muy bien elegidos. Quizás, lo único que echamos de menos, es una sexta velocidad para desahogar aún más el motor cuando circulamos estabilizados en carretera y un tacto en el guiado menos denso.

El consumo de carburante es magnífico, pues llegamos a conseguir una media por debajo de los 5,0 l/100 km en carretera, mientras que en ciudad esta cifra no fue más allá de los 6,1 l/100 km.

Una versión muy equipada

El acabado Xcellence, que es el que lucía nuestra unidad de pruebas, apuesta por ofrecer un aspecto elegante y gran equipamiento en confort y seguridad. Añade sobre el Style: control de crucero adaptativo, sensor de lluvia y luces, función Coming & Leaving Home, retrovisor interior electrocromático, cámara de visión trasera, Full Link, Radio Media System Plus (con pantalla táctil a color de 20,3 cm (8’’), USB, radio con CD, Aux-In, SD Slot, 6 altavoces y Bluetooth), climatizador automático bizona, retrovisores exteriores calefactados, ajustables y plegables eléctricamente, sensor de aparcamiento delantero y trasero con asistente de aparcamiento automático, sistema de apertura y arranque sin llave Kessy, asiento del conductor y pasajero regulables en altura, espacio de almacenamiento bajo los asientos delanteros, reposabrazos central delantero, bolsas en parte trasera de asientos delanteros, barras de techo cromadas, carrocería bicolor, marcos de las ventanas cromados con logo crossover cromado, y techo interior en negro (ver todos los detalles de su equipamiento).

Conclusión

El SEAT Arona es uno de esos coches que te gana y convence cuando lo pruebas. Es un modelo que destaca por ofrecer un habitáculo muy amplio, grandes soluciones para hacer el día a día más confortable, un buen maletero y una conducción muy satisfactoria, tanto en ciudad como en carretera. El motor diésel, incluso el menos potente, es muy recomendable frente a las opciones de gasolina con bloque de tres cilindros que plantea la gama.

(no será publicado)

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