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PRUEBAS DE VEHÍCULOS
27/12/2025
Por Gustavo Rodríguez Hernandez

Prueba del Ford Puma Gen-E

El Ford Puma Gen-E es un eléctrico práctico y eficiente, dinámicamente competente, pero con un tacto de conducción artificial y una experiencia interior demasiado digital.

El Ford Puma Gen-E convierte el crossover estrella de Ford en Europa en eléctrico, priorizando practicidad y eficiencia. En ciudad destaca por consumo, recarga y espacio, pero la experiencia no es redonda: interior hiper-digital, volante con aro achatado y un tacto de conducción demasiado artificial. Es un eléctrico lógico, no emocional. Y eso define tanto su acierto como su límite.

EXTERIOR

Al acercarte al Puma Gen-E lo primero que notas es que Ford ha querido mantener la estampa familiar del Puma pero la ha reinterpretado con rasgos propios del vehículo eléctrico. El frontal tradicional desaparece en favor de una identidad tipo “escudo” que sintoniza con los últimos eléctricos de la marca. No es una mutación radical —conserva el gesto dinámico del Puma—, pero sí aporta una imagen más moderna y con un aire de “hermano” del Mustang Mach-E.

Los detalles deportivos —alerón trasero, llantas específicas y carcasas cerradas donde no hace falta admisión de aire— no solo sirven para estética: ayudan a mejorar la aerodinámica, un punto clave cuando se trabaja para optimizar autonomía. En ciudad y autopista el Puma Gen-E no llama la atención de forma estridente, pero sus proporciones y acabados transmiten coherencia: es un Puma reconocible, ahora con argumentos de cero emisiones.

En el día a día, los detalles prácticos del exterior cobran importancia: los ajustes de puertas, la calidad percibida de los materiales exteriores y la visibilidad hacia fuera mantienen la nota alta para un producto de su segmento. El diseño, en suma, es una evolución sensata: no polariza, pero tampoco traiciona la personalidad del modelo.

INTERIOR

Subir al Puma Gen-E es encontrarse con un habitáculo que apuesta por la modernidad y la conectividad, y por soluciones pensadas para aprovechar mejor el volumen. La consola central elevada y la nueva disposición interior confieren una sensación de orden y espacio. Los materiales, tacto y ergonomía están en línea con lo esperado en el segmento: agradables, bien ensamblados y con la dosis correcta de sobriedad tecnológica.

La pantalla doble de alta definición y el sistema SYNC 4 son protagonistas. La conectividad, con Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos y Alexa integrada, facilita la experiencia cotidiana y reduce fricciones. Los menús son claros y la navegación conectada a la nube aporta utilidad real en recorridos urbanos. Ford ha cuidado la integración: no se tiene la sensación de electrónica “pegada” al coche; forma parte del diseño interior.

Pero donde el Puma Gen-E realmente marca diferencia es en la gestión del espacio. El conocido MegaBox evoluciona a GigaBox, ampliando la capacidad práctica del maletero hasta 574 litros con los asientos en posición, cifra que supera a muchos SUV de mayor tamaño. Además, Ford mantiene un compartimento adicional de 43 litros que aprovecha el hueco dejado por el motor térmico; según el dossier, es accesible aunque el maletero esté lleno y resulta ideal para accesorios. Detalles como la posibilidad de llenar el GigaBox con agua para conservar bebidas frías son pequeños guiños de utilidad real que suman mucho en el uso diario.

La posición de conducción, la visibilidad y los mandos son confortables. El reposabrazos deslizante, el cargador inalámbrico y los huecos prácticos completan la propuesta. En contra, la sensación interior no es radicalmente exclusiva: hay rasgos compartidos con otros modelos de la casa, por lo que la sensación de “producto premium” queda limitada por el carácter de masa del Puma.

SISTEMA DE PROPULSIÓN

Aquí están las cifras que marcarán la decisión de compra para muchos: autonomía de hasta 376 km según WLTP en ciclo combinado y hasta 523 km en uso urbano, una cifra que ilustra la eficiencia de su tren motor en condiciones de baja velocidad y recuperaciones frecuentes. Ford declara una eficiencia de 13,1 kWh/100 km, una marca muy competitiva en el segmento y que, de confirmarse en manejo real, coloca al Puma Gen-E entre los eléctricos más contenidos en consumo relativo.

La batería admite recarga rápida en corriente continua a 100 kW, y Ford anuncia un 10–80% en aprox. 23 minutos (datos de simulación del fabricante). Ese ritmo de carga sitúa al Puma Gen-E en una posición práctica para viajes por autopista con paradas razonables; como siempre, los tiempos reales dependerán de la infraestructura y del estado de carga, pero la cifra oficial es útil y ambiciosa para un coche de su categoría.

En prestaciones, el Puma Gen-E acelera de 0 a 100 km/h en 8,0 segundos. No es un deportivo radical, pero sí ofrece una respuesta suficiente y ágil para el entorno urbano y adelantamientos en carretera. La presencia de modos de conducción y la posibilidad de seleccionar conducción con un solo pedal completan la experiencia eléctrica: la conducción urbana puede volverse muy eficiente y cómoda, mientras que en carreteras abiertas se puede exigir al tren motriz sin sorpresas.

Además, Ford respalda con medidas prácticas la transición a eléctrico: garantía de batería de 8 años o 160.000 km, facilidades para la instalación de cargador doméstico y un paquete de conectividad que ayuda a gestionar rutas y recargas.

COMPORTAMIENTO DINÁMICO

Si el Puma original tenía ese punto de coche fácil y con chispa, el Gen-E trata de replicarlo desde la electrificación, pero el resultado es más racional que emocional. En ciudad, los cambios de dirección son ágiles y las maniobras, sencillas, aunque la experiencia queda algo mediada por la interfaz digital: demasiadas funciones pasan por pantalla, lo que enfría la interacción y añade cierta distancia entre conductor y coche. El empuje eléctrico facilita las salidas en semáforos y la circulación entre rotondas, pero el tacto del acelerador y la asistencia de la dirección se sienten filtrados, menos orgánicos que en el modelo térmico.

En vías rápidas, la suspensión recalibrada hace un buen trabajo controlando el peso de la batería, con estabilidad correcta y confort razonable incluso sobre asfalto irregular. El chasis ofrece apoyos limpios y transiciones predecibles en curvas, pero no invita a prolongar el momento: el feedback de la dirección es preciso, sí, aunque poco comunicativo, y el volante, con el aro achatado arriba y abajo, no ayuda a reforzar sensaciones naturales en giros cerrados o correcciones rápidas. El agarre no es malo, pero no es tan intuitivo como un aro redondo convencional.

La frenada regenerativa y el modo de conducción a un pedal encajan bien en el tráfico denso, reducen uso del freno y facilitan dosificar la deceleración, aunque de nuevo aparece el mismo matiz: es eficaz, pero no especialmente inspirador. Los asistentes (ACC con Stop & Go, centrado de carril, cámara 360º y faros LED matriciales predictivos) elevan la seguridad y el confort en desplazamientos largos, pero el conjunto prioriza el control lógico de la conducción sobre la conexión emocional.

En resumen, el Puma Gen-E cumple con la idea de un eléctrico estable, eficiente y sencillo de llevar, con un punto dinámico correcto para su clase, pero el tacto general es artificial, el volante no resulta completamente natural y la experiencia no engancha por sensaciones, sino por eficacia. No es un coche que emocione, sino un coche que resuelve. Y eso, en un Puma, se nota.

ELEMENTOS CLAVE

AcabadoST-LINEAño del modelo2023Cilindrada1.0
Eficiencia energéticaBPotencia125 CVTransmisiónManual
Etiqueta ecológicaECOEURO NCAP4.0CombustibleGasolina sin plomo / Híbrido
Dimensiones4.207 x 1.805 x 1.537 mm
Carroceríatodoterreno
Plazas5
Puertas5
Maletero468l
Par máximo
Consumo5.6 l/100km
Velocidad máxima191 km/h
Aceleración 0-100 km/h9.8
Nivel emisiones (CO2)121.0 g/km

PRECIOS DE LA UNIDAD PROBADA

P.V.P. Oficial año 2023
28.199,85 €

CONCLUSIÓN FINAL

El Ford Puma Gen-E es un ejercicio sólido de convertir un éxito térmico en un eléctrico coherente con las expectativas actuales. Conserva las virtudes que hicieron popular al Puma —diseño accesible, puesto de conducción agradable y una gran practicidad— y las combina con una autonomía y una capacidad de recarga que lo hacen utilizable en el día a día y razonable para escapadas de fin de semana.

Sus grandes cartas son la eficiencia realista, el GigaBox que amplía la funcionalidad del maletero y una tecnología interior madura (SYNC 4, conectividad inalámbrica y asistentes). Las contrapartidas son las habituales en este tipo de trasformaciones: no es un coche radicalmente deportivo, el tacto de algunos elementos puede sentirse familiar dentro de la oferta de la marca, y su equilibrio entre peso y agilidad siempre estará condicionado por la naturaleza de la batería.

Para familias jóvenes, conductores urbanos exigentes o quienes valoran espacio y conectividad sin renunciar a una conducción con carácter, el Puma Gen-E es una alternativa muy convincente. Si buscas una experiencia eléctrica más visceral o ultra-deportiva, tendrás que mirar hacia alternativas más enfocadas al rendimiento.

Nos ha gustado

  • Buenas cualidades prácticas: GigaBox y 574 litros de maletero maximizan el aprovechamiento del espacio en un formato compacto.
  • Eficiencia y recarga competitiva: 13,1 kWh/100 km homologados y recarga 10–80% en ~23 minutos a 100 kW.
  • Conducción dócil y ágil: respuesta de dirección más rápida, modos de conducción y buena integración de los asistentes que facilitan la vida diaria.

No nos ha gustado

  • Excesiva digitalización en el interior: demasiadas funciones dependen de menús y pantallas, lo que resta inmediatez en acciones básicas y obliga a apartar más la vista de la carretera.
  • Volante con formas poco naturales: el aro achatado por arriba y por abajo —sin ser redondo del todo— resta precisión en maniobras finas y no ofrece un agarre tan intuitivo.
  • Tacto de conducción artificial y poco emocional: la respuesta del acelerador, la asistencia de la dirección y el comportamiento general transmiten más eficacia que sensaciones, dando como resultado una conducción competente pero poco inspiradora.

VALORACIÓN

Bajo consumo
9.4/10
Nota
9.4/10
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GUSTAVO RODRÍGUEZ HERNANDEZ

Periodista especializado con 20 años de experiencia en el sector de la automoción. Fue director del área de Motor de Cadena Cope Castilla y León durante 3 años. Posteriormente, fue redactor y probador de coches en AUTOhebdo Sport, Revista Top Auto y sobrecoches.com. Desde el año 2011, es el responsable de pruebas y producto de cochesyconcesionarios.com

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