facebook twitter rss
Darse de Alta
¿Quieres ser parte de nuestra Red de Concesionarios?
Regístrate >>
te gusta

BLOG
Subscripción de boletines
Recibe las noticias del blog de cochesyconcesionarios.com en tu e-mail.

histórico por mes
Elige el año y despues el mes
estas en Estas en: Inicio > Blog de Coches > Peugeot > Prueba del Peugeot 308 1.2 Puretech 130 CV Allure
Novedades y actualizaciones de precios
de las marcas que se comercializan en España
NOVEDADES Peugeot
31/07/2022
Prueba del Peugeot 308 1.2 Puretech 130 CV Allure
Gana en tamaño respecto a su predecesor y ofrece un diseño más futurista, muy en la línea que marca la última tendencia estética de Peugeot.
« Volver 
Peugeot mantiene la denominación comercial de su modelo compacto que, anteriormente, se denominaba 309, 306 y 307. Esta nueva entrega, la tercera dentro de la saga 308, gana en tamaño y equipamiento. Además, como es norma en los últimos modelos de la firma francesa, el nuevo 308 entra en escena con un diseño más atrevido y futurista.

Misma plataforma, pero evolucionada

La tercera generación del Peugeot 308 está desarrollada y fabricada sobre la plataforma modular EMP2, una base mecánica que comparte con otros modelos del Grupo Stellantis, como, por ejemplo, el Peugeot 3008, Citroën C5 X y Opel Astra. También es la misma que utilizaba la anterior generación del 308, aunque en este caso ligeramente evolucionada. De hecho, a diferencia de éste, el nuevo, ve incrementada su distancia entre ejes en 55 mm y su anchura en 114 mm.

En cuanto a diseño se refiere, el nuevo 308, que sigue la línea de los últimos lanzamientos de la marca, estrena el nuevo logo de Peugeot. Este nuevo logotipo, que esconde el radar para las ayudas a la conducción, cambia de manera radical frente al hasta ahora conocido y está inspirado en uno utilizado en la década de los 60. A nosotros no nos termina de convencer, pero eso ya va en gustos.

Los faros delanteros disponen de tecnología LED desde el primer nivel de acabado. Nos regalan un buen alumbrado de noche e integran unos prominentes colmillos que hacen las veces de luces diurnas (a nosotros nos gustan más bien poco). Si optas por los acabados GT/GT Pack, disfrutarás de unos faros con tecnología matricial que no hemos tenido la oportunidad de probar. Ya en la parte trasera, los pilotos cuentan con tecnología full LED y lucen 3 garras por aquello de reforzar el carácter felino de la marca.

Si hablamos de colores de carrocería, la gama ofrece un total de siete: Verde Olivine, Azul Vértigo, Rojo Elixir, Blanco Perla nacarado, Blanco Banquise, Gris Artense, Negro Perla Nera. Nuestra unidad de pruebas lucía el color Verde Olivine, que es nuevo en la gama y que no supone un coste adicional.

Por lo que respecta a los acabados de la carrocería, el ensamblaje de todos los paneles y el acabado de la pintura nos han parecido buenos a partes iguales (también la apertura y cierre de puertas). El resultado de todo no es excelso, pero sí que se encuentra entre los mejores del segmento.

Interior: un diseño futurista propio de un concept car

El interior sigue la misma línea de diseño que nos adelanta la carrocería, con un corte muy futurista que seguramente agrade a la mayoría del público. No obstante, si hablamos de usabilidad y funcionalidad, el panorama cambia de manera radical. Y es que, al menos bajo nuestro punto de vista, y basándonos en todo el tiempo que hemos podido probar el coche, el 308 nos ha resultado algo denso de utilizar en el día a día. Dispone de un sistema multimedia poco intuitivo y tienes que pensar varías veces qué función quieres activar o qué botón hay que pulsar para gestionar, por ejemplo, el sistema de climatización.

La instrumentación del cuadro virtual tampoco es muy clara a la hora de mostrarnos la información, al margen de que la pantalla parece algo pequeña (tiene un tamaño de 10 pulgadas desde el acabado Active Pack). Y si hablamos de tamaño, no debemos olvidar el volante, que mantiene el concepto i-Cockpit de la anterior generación. En este sentido, puede que haya defensores y detractores. A mí no es una solución que me termine de convencer, sobre todo por las formas del propio volante y porque oculta parcialmente el cuadro de instrumentos. En función del acabado, el volante puede tener calefacción. Además, los mandos que tiene integrados ofrecen un buen tacto (afortunadamente, no son capacitivos).

Los asientos delanteros nos han parecido confortables en líneas generales y ofrecen un buen nivel de sujeción. En función del acabado elegido, pueden estar dotados de regulación eléctrica de 10 vías con dos memorias disponibles. También disponen en opción (ambos) de un sistema de masaje neumático de 8 cojines con diferentes programas y calefacción.

En la segunda fila, el aumento de la distancia entre ejes (+55 mm) incrementa el confort ya que los pasajeros tienen más espacio para las rodillas. No es el mejor de la categoría, pero hay una ligera mejora frente a su predecesor. Obviamente, el nivel de confort no es equiparable al que se vive en las plazas delanteras. No obstante, pese a contar con una banqueta algo corta, la posición resulta natural y confortable. En estas plazas, los ocupantes pueden acceder a 2 tomas USB C (carga y carga/datos) ubicadas en la parte trasera de la consola central. En el centro del respaldo (2/3-1/3), una trampilla para esquís se esconde detrás del reposabrazos equipado con dos portavasos y un espacio para el teléfono móvil. Estos ocupantes, también cuentan con aireadores en la zona posterior de la consola central.

Si hablamos de los tapizados disponibles para los asientos, en función del acabado elegido, hay guarnecidos textiles, de Alcántara o piel.

En cuanto al sistema de climatización, que siempre ha funcionado adecuadamente, cuenta con una tecnología que controla permanentemente la calidad del aire que entra en el habitáculo. Además, es capaz de activar por sí mismo el reciclaje del aire. Ya en la versión más alta de gama, el acabado GT, la climatización es más avanzada, gracias a su sistema de tratamiento de aire con filtrado de gases contaminantes y partículas. La calidad de aire se puede consultar en la pantalla central.

Si valoras mucho el sistema de audio, Peugeot ofrece la posibilidad de incluir un sistema Hi-Fi Premium firmado por el especialista francés Focal. Según Peugeot, se ha trabajado conjuntamente con Focal durante más de 3 años para codesarrollarlo. Este sistema está compuesto por un total de 10 altavoces; 4 tweeters, 4 woofers, 1 vía central Polyglass y 1 subwoofer. Se combinan con un nuevo amplificador de 12 vías de 690 W (tecnología clase D potenciada) y se completan con la gestión digital sonora Arkamys.

Por aspecto, calidad de materiales y solidez, el Peugeot da mejor impresión que la mayoría de sus rivales. No es un coche excelso en este sentido, pero está bien ubicado dentro de la categoría. Quizás, entre lo más criticable, entrarían los paneles de puerta posteriores, que no cuentan con la misma calidad de materiales que los delanteros.

El volumen del maletero alcanza los 412 litros, 28 de ellos en espacios compartimentados bajo el piso. Con los respaldos traseros abatidos, se alcanzan los 1.323 litros. Con estas cifras, el maletero del nuevo 308 es 58 litros menos capaz que el modelo de la anterior generación, aunque sigue siendo de los más voluminosos de la categoría. En general, está bien guarnecido y se puede aprovechar muy bien gracias a sus formas regulares.

Mucho más recomendable la opción diésel

Hemos probado la versión 100% térmica de gasolina más potente que ofrece la gama. En este caso, el 308 monta el conocido 1.2 PureTech con una potencia de 130 CV. Como es habitual en este tipo de motores, excepciones al margen, el agrado de uso deja bastante que desear. Mueve correctamente al coche, aunque no puede esconder que se trata de un motor pequeño con todo lo malo que ello conlleva, pues no hay que esperar grandes aceleraciones y hay que tomarse las cosas con cierta calma.

Admito, al menos bajo mi punto de vista, que el PureTech de Peugeot no es un motor que a mí me agrade especialmente, más bien lo contrario. En este caso, la respuesta en baja me ha parecido algo pobre, la respuesta del embrague en determinadas condiciones no es demasiado buena, y, además, no nos vamos a librar de los ligeros tirones al cambiar de marcha salvo que seamos muy finos con el embrague y el acelerador

El guiado del cambio, por su parte, transmite buenas sensaciones por suavidad y agrado de uso. Es posible que los recorridos sean ligeramente largos, pero se maneja bien para que la conducción sea satisfactoria.

En cuanto a ruidos, en el caso de este 308, todo está bien aislado. No en vano, las vibraciones mecánicas se hacen notar cuando el motor no funcione en su temperatura de servicio o cuando nos movemos a un régimen de giro medio-alto.

El consumo entra dentro de lo normal sin destacar especialmente. Quizás, en carretera, y más concretamente en autovía, podremos conseguir buenos registros por encima de los 5,0 litros, mientras que en ciudad la media se dispara más de lo deseado con registros en torno a los 7,5 litros.

Buen compromiso entre confort y estabilidad

El nuevo Peugeot 308 está construido a partir de una evolución de la plataforma multi-energía EMP2 (Efficient Modular Platform), que permite desplegar una oferta completa de versiones electrificadas con esta carrocería. De hecho, desde el lanzamiento, el compacto de Peugeot está disponible con dos versiones híbridas enchufables.

Partiendo de la base que hace más de dos años que no pruebo un Peugeot. Admito que, tras conducir el nuevo 308, al menos la versión que portagoniza esta prueba, he percibido una progresión más o menos significativa en cuanto a agrado de uso se refiere, eso sí, dejando al margen la parte mecánica anteriormente mencionada. Tengo en la retina modelos como el 2008 y 508, que no me gustaron absolutamente nada en cuanto a conducción se refiere. Es cierto que cumplen adecuadamente en cuanto a confort de marcha y, por supuesto, sensación de seguridad al volante, pero me parecieron coches demasiado artificiales que no tenían, entre sus preferencias, agradar a los usuarios que demandan disfrute al volante y un mínimo de sensaciones.

Este 308 me ha parecido un coche más conducible que los modelos anteriormente mencionados, pues hace gala de una mayor precisión en curva, y, además, cuenta con una dirección, cambio y pedales que ofrecen un mejor tacto. Esperaba encontrarme un 508 en miniatura, y, por suerte, no ha sido así.

La calidad de rodadura se encuentra por encima de la media del segmento en cuanto a confort de marcha y filtrado de ruidos. En este sentido, Peugeot ha conseguido un buen equilibrio entre confort de marcha y estabilidad. Y aunque la versión probada no cuente con una orientación claramente deportiva, reconozco que se defiende dignamente en todo tipo de trazados si tratamos ir a un ritmo ágil.

El listado de ayudas a la conducción es muy avanzado y completo. No he tenido suficiente tiempo como para hacer una valoración precisa del funcionamiento de todos los sistemas, pero, en principio, todo ha resultado suficientemente satisfactorio. Entre todo lo que puede equipar, destacan elementos como control de crucero adaptativo, ayuda al mantenimiento de carril, sistema de vigilancia de ángulo muerto, alerta de tráfico trasero, cámara de marcha atrás de alta definición de 180 grados con sistema de limpieza integrado, ayuda al aparcamiento de 360 grados, parabrisas calefactado, llamada de emergencia “E-call+” con información del número de pasajeros y localización del vehículo, orientación de los retrovisores al poner la marcha atrás, frenada automática de emergencia y reconocimiento ampliado de señales de tráfico.

Conclusión

La tercera entrega del Peugeot 308 entra en escena con un diseño muy futurista y un equipamiento que puede llegar a ser muy completo. La versión de gasolina de 130 CV no me ha parecido demasiado recomendable por agrado de uso, siendo, bajo mi punto de vista, más interesante elegir la alternativa diésel de idéntica potencia. Como elección de compra no es de las mejores opciones dejando descuentos puntuales al margen. Si buscas algo similar en cuanto a diseño y sensación de calidad, el Mazda3 es mucho mejor que este Peugeot. Y si ya buscas un buen compacto práctico y funcional, el mercado plantea dos muy buenas opciones por precio y satisfacción general de producto; son el Kia Ceed y el Renault Mégane. Pero si este Peugeot es el compacto que quieres comprar, nos parece más interesante elegir la alternativa diésel de idéntica potencia, pues su agrado de uso es muy superior y el gasto de carburante claramente más contenido.
Gustavo Rodríguez Hernandez

Periodista especializado con 20 años de experiencia en el sector de la automoción. Fue director del área de Motor de Cadena Cope Castilla y León durante 3 años. Posteriormente, fue redactor y probador de coches en AUTOhebdo Sport, Revista Top Auto y sobrecoches.com. Desde el año 2011, es el responsable de pruebas y producto de cochesyconcesionarios.com

(no será publicado)

Copyright © 2003 - 2022 Dosnet Consultores de Internet, S.L. CIF B-95/276580