
Mide 4,95 metros de largo, 1,93 de ancho y 1,40 de alto. Es, por tanto, 2,3 centímetros más largo que un A6 y 24 más corto que un A8.
Estéticamente hereda elementos del A5, como la cintura horizontal o la parte trasera. Hay también elementos nuevos de diseño, como la parrilla frontal, o las ventanillas sin marco. Todo para conseguir una imagen, según Audi, "elegante, flexible y deportiva".
En el interior nos encontramos con cuatro asientos individuales, mucho cuero, inserciones de madera, una ancha consola central que se extiende desde el salpicadero hasta el fondo del habitáculo y una pantalla donde se pueden ver todos los datos que se controlan con el MMI de Audi. Esa pantalla se despliega cada vez que se arranca el motor.
El Sportback Concept se mueve gracias a un 3.0 TDI Clean diésel de seis cilindros y 225 caballos de potencia. Con él, el prototipo de Audi acelera de 0 a 100 en menos de siete segundos, alcanza los 245 km/h de velocidad punta, consume 5,9 litros a los cien en ciclo mixto y emite una media de 156 gramos de CO2 por kilómetro. Va asociado a una transmisión automática de siete velocidades y la tracción es a las cuatro ruedas. Además, este motor tiene un sistema de arranque y parada automática del motor, con lo que consigue que su consumo sea todavía más bajo.
Gracias a estas cifras, el concept-car cumple con la normativa de emisiones de EE.UU. y con la Euro 6, que entrará en vigor en el año 2014. Audi asegura que a partir de este año varios de sus modelos montarán la mecánica TDI Clean del Sportback Concept.