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Prueba del Toyota Corolla hybrid Touring Sports 180H
Es versátil, funcional, cómodo, práctico y muy eficiente. La mejor elección posible para el día a día.
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El Toyota Corolla hybrid Touring Sports es la variante de carrocería familiar del nuevo Corolla, un modelo que reemplaza al Auris y que se presenta como la apuesta compacta del fabricante japonés. Se ofrece con tres tipos de carrocería —5p (Corolla hybrid) desde 20.850 euros, familiar (Corolla hybrid Touring Sports) desde 23.350 euros y berlina (Corolla hybrid Sedan)— desde 21.350 euros y dos motorizaciones híbridas eléctricas autorrecargables, de 122 y 180 CV. Nosotros hemos probado la versión familiar asociada a la motorización más potente y a uno de los acabados más altos (Feel!). En el siguiente enlace puedes beneficiarte de nuestros exclusivos descuentos.

Ahora mucho mejor

El nuevo Corolla hybrid Touring Sports ha sido diseñado en Europa, en el recientemente inaugurado centro de diseño de Zaventem (Bélgica). Gracias a la adopción de la plataforma derivada de TNGA, la carrocería familiar ya no es una variación de la versión compacta de 5 puertas, sino un modelo claramente distinto. Y decimos esto, porque, al igual que la carrocería Sedán, la familiar tiene una distancia entre ejes de 2.700 mm, 60 mm superior que la versión de cinco puertas. Con este incremento, se disfruta de un mayor espacio en las plazas traseras tal y como comentaremos más adelante en el análisis de su interior.

Pero además de una clara ganancia en espacio y tamaño, en lo que más ha mejorado el Corolla respecto a su predecesor es, sin lugar a dudas, en diseño. Ahora es un modelo más atrevido, deportivo y, sobre todo, atractivo. Asimismo, también es un modelo con bastante personalidad, pues no tiene rasgos estilísticos que nos recuerden a otros modelos de la competencia.

Su frontal nos encanta por lo agresivo que resulta y por su potente personalidad. En la parte posterior ocurre lo mismo, pues transmite una gran sensación de anchura, unos atractivos grupos ópticos provistos de tecnología LED, una luneta muy inclinada y una doble salida de escape que es lo más de lo más. Es decir, nada de escapes simulados ni escondidos, tal y como ocurre en la mayoría de sus rivales.

Como suele ser habitual en Toyota, el acabado de la carrocería resulta impecable. No obstante, nos hubiera gustado que se pulieran algunos detalles, como el acabado de las gomas que sellan las ventanillas o la apertura y cierre de las puertas, que sin ser malo ni criticable en ningún caso, nos hubiera gustado que fuera menos denso, y más fluido y refinado. El portón del maletero es más consistente que el del Auris; ahora transmite más consistencia y calidad, aunque nos hubiera gustado que Toyota planteara una opción de apertura y cierre eléctrico, ya que nos ha parecido un poco pesado de manejar.

En el Corolla hybrid hay hasta 15 opciones de pintura para la carrocería, cuatro de ellas bi-tono, estando disponibles 11 para Corolla hybrid Touring Sports y 9 para Corolla hybrid Sedan. Nuestra unidad de pruebas lucía la tonalidad Marrón Expresso, que es opcional (cuesta 550 euros) y nos parece muy recomendable.

Más calidad y una ergonomía muy trabajada

Si el diseño del exterior nada tiene que ver con el de su predecesor, en el interior ocurre exactamente lo mismo. Cuando accedí al habitáculo por primera vez, tuve la misma sensación cuando probé los nuevos Prius y RAV4, es decir, noté al momento el gran salto que han dado las nuevas generación de los modelos de Toyota. Para empezar, encontramos un interior más moderno, ergonómico, acogedor y provisto de unos materiales de calidad superior. Las zonas más visibles están revestidas con materiales blandos de muy buen tacto y apariencia, y los acabados están cuidados en líneas generales. Tan sólo me hubiera gustado que algunos plásticos fueran un poco mejores (por ejemplo, los tiradores de las puertas traseras o las tapas que cubren los ganchos para colgar unas perchas), pero en líneas generales el Corolla es un coche muy satisfactorio en este apartado.

Cuando uno se sienta en el puesto de conducción, se percibe al instante que Toyota ha trabajado mucho la ergonomía. No hace falta invertir mucho tiempo en ajustar el volante y el asiento para encontrar la postura ideal. Todo se consigue al instante, como si el coche estuviera hecho a medida.

El volante me ha gustado mucho por formas y calidad de acabado. Quizás el tacto de los botones podía ser un poco mejor, pero tengo la sensación que Toyota ha querido, con muy buen criterio, que éstos no sobresalieran nada para no interferir en el manejo del volante.

Toyota ha sustituido el pequeño mando del cambio por una palanca tradicional que está perfectamente ubicada y se maneja a la perfección. Bajo mi punto de vista, ha sido todo un acierto y mejora una barbaridad la ergonomía frente al anterior mando, que era muy original y hasta atractivo si se quiere, pero que se manejaba mucho peor que el actual. Toyota ha acertado de pleno.

Todos los asientos son muy buenos por diseño y ergonomía, pues permiten que el cuerpo se acople perfectamente a sus formas y que los reposacabezas queden cerca de la cabeza independientemente de la altura de los ocupantes. Lo que menos me ha gustado han sido las fundas, pues son de un textil sintético de una calidad muy normal (algo ásperas). Sin duda, se echa en falta un tapizado más suave, agradable y acogedor.

Toyota es otro de esos fabricantes que se resisten a la digitalizarlo absolutamente todo –se agradece-. Es algo que yo personalmente aplaudo, pues es una solución de nueva hornada que tiene más perjuicios que ventajas. En Toyota lo han resuelto absolutamente todo con brillantez; hay mandos giratorios para las funciones que lo necesitan (por ejemplo, el volumen del equipo de sonido y la temperatura de la climatización) y otros botones tradicionales de muy buen tacto para el resto de funciones.

El cuadro de instrumentos combina indicadores analógicos y digitales. El velocímetro y toda la información del vehículo se muestran en una pantalla digital que resulta muy clara y bien resuelta. A ambos lados de la misma podemos ver el tacómetro, el nivel de carburante y la temperatura del motor.

En cuanto a los huecos portaobjetos que tenemos a nuestro alcance, también es un coche que cumple correctamente, pues disponemos de una amplia guantera, bolsas en las puertas, un cargador inalámbrico para el móvil, un cofre entre los dos asientos que hace las veces de apoyabrazos y varias tomas para conectar dispositivos externos –se echa en falta que tuviera regulación en altura-.

En las plazas traseras, como hemos comentado con anterioridad, la habitabilidad y el confort una vez sentados es notable a partes iguales -la separación entre los asientos delanteros y traseros es de 928 mm-. Los pasajeros de las mismas disponen de salidas de aire sin regulación de temperatura en la parte central, un apoyabrazos central con dos posavasos y una bolsa rígida en cada puerta, y otra en la parte posterior del respaldo del acompañante. No encontramos tomas USB para conectar dispositivos, ni bandejas en los asientos delanteros.

El maletero es uno de los muchos puntos fuertes que tiene este coche. Con sus 581 litros básicos, podemos introducir objetos de generoso tamaño y todo el equipaje que queramos; es una auténtica maravilla. Si necesitamos mayor capacidad, los respaldos de los asientos de la segunda fila se pueden abatir en proporción 60/40. Una vez abatidos, el hueco que queda a nuestra disposición es enorme, algo que facilita la introducción de objetos de generosa longitud. Además, el piso que queda totalmente plano sin incómodos desniveles que dificulten el acceso.

El equipamiento del maletero es muy completo, pues disponemos de ganchos para instalar redes, un hueco compartimentado muy útil en la parte izquierda, una toma de 12V, dos tiradores mecánicos para poder abatir los asientos posteriores desde el maletero, una bandeja enrollable que se puede guardar debajo del piso del maletero, un compartimento alargado ubicado detrás de los asientos, una red que sirve para dividir el habitáculo del maletero y una iluminación con tecnología LED que está instalada a ambos lados del maletero. Por último, el piso se puede ajustar con mucha facilidad en dos niveles. Además, éste es reversible, por lo que una cara está revestida con un textil y, la otra, es de un plástico muy sufrido que puede venir muy bien si queremos introducir objetos que puedan deteriorar o manchar el guarnecido de la parte tapizada.

Más eléctrico que nunca

Cuando nos ponemos en movimiento, el Corolla Touring Sports termina definitivamente por conquistarte. El nuevo familiar compacto de la marca japonesa nada tiene que ver con su predecesor; un modelo que cumplía, pero que le faltaba chispa, alegría y mayor feeling con el conductor -es la misma sensación que tuve cuando probé el nuevo RAV4 y el Prius-.

Si comienzo por contar lo que me ha parecido el sistema de propulsión, he de decir que ha evolucionado muy mucho para que el Corolla sea un coche más eléctrico, más agradable de usar, más rápido y, sobre todo, más eficiente en cuanto a economía de combustible y emisiones de CO2. Sin haber probado de momento la versión menos potente, me quedaría directamente con la que es objeto de esta prueba. El motor 2.0 litros de 180 CV es muy reactivo, acelera muy bien en todo tipo de condiciones y no se echan en falta más caballos para desempeñar cualquier tipo de conducción en diferentes escenarios. Lo que más me ha gustado, además de sus brillantes prestaciones, es que la parte eléctrica tiene mayor protagonismo. En el anterior modelo casi no podías ni estornudar para evitar que saltara el motor de combustión y, ahora, el eléctrico sí que aporta mucho para conseguir esa conducción cero emisiones cuando nos movemos a una velocidad moderada con las baterías cargadas, o bien, cuando circulamos por carretera a una velocidad sostenida.

Para adaptarnos a diferentes circunstancias, disponemos de tres perfiles de conducción (Eco, Normal y Sport), que actúan sobre el motor y acelerador para obtener un tacto más deportivo o un coche más eficiente, según se requiera. Adicionalmente, no puede faltar el botón 'EV', que nos permite activar la modalidad 100% eléctrica siempre y cuando tengamos suficiente carga en las baterías y circulemos a una velocidad inferior a 40 km/h. Conduciendo a un ritmo sostenido en carretera a velocidades más elevadas, también es posible que esta modalidad 'ultra ecológica' entre en funcionamiento.

El cambio también ha mejorado una barbaridad. Ahora, prácticamente ha desaparecido esa sensación algo desagradable con el motor muy revolucionado, una aceleración más bien pobre y un resbalamiento acusado del cambio. El resbalamiento de la caja de cambios se ha minimizado al máximo para que ahora las aceleraciones a plena y media carga sean mucho más eficaces y agradables. Además, esta nueva transmisión integra unas levas que nos ayudan mucho a aportar nuestro granito de arena para regenerar energía cuando vamos descendiendo por una carretera.

El consumo de carburante puede llegar a ser más bajo que modelos diésel equiparables de similar potencia. Según nuestras mediciones, nuestro Corolla gastó unos 5,6-5,8 litros a los 100 kilómetros si el recorrido es por autovía/autopista, mientras que en carretera secundaria limitada a 90 km/h las cifras llegaron a situarse por debajo de los 5,0 litros sin practicar una conducción particularmente eficiente. Ya en ciudad, dependiendo de las condiciones del tráfico, del tipo de recorridos y de la conducción que se practique, el consumo puede variar, aunque nunca llegó a superar los 6,2 litros a los 100 kilómetros.

Al igual que el resto de híbridos de Toyota, el nuevo Corolla cuenta con la Etiqueta ECO de la Dirección General de Tráfico (DGT). Este distintivo ambiental ofrece una serie de beneficios y ventajas asociados que hacen a este coche todavía más interesante. De este modo, el Corolla que es objeto de esta prueba, puede circular en episodios de alta contaminación en Madrid y otras ciudades, se beneficia de rebajas de tarifas en algunas autopistas de Cataluña y en el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) de Madrid, y están exento del pago del Impuesto de Matriculación en determinadas comunidades autónomas. Asimismo, este modelo también se beneficia de una reducción del coste del Impuesto de Circulación en muchas ciudades de España y tienen autorización para circular por los carriles de alta ocupación—Carril VAO— en Cataluña, entre otras muchas ventajas.

En el siguiente enlace puedes consultar las especificaciones técnicas de la versión probada.

Cómodo, comunicativo y muy equilibrado

Con el nuevo Corolla, Toyota ha demostrado que un híbrido no tiene por qué ser un coche aburrido de conducir. Y es que, la nueva generación del compacto de Toyota también ha ganado mucho en este apartado; además de disfrutar de una posición al volante prácticamente perfecta, ahora el Corolla es un coche que transmite, agrada y divierte al conducirlo. Uno de los elementos mecánicos que más ha mejorado ha sido la dirección eléctrica, ya que es más suave, precisa y comunicativa. Al mismo nivel están los pedales, pues tanto el freno como el acelerador se manejan a la perfección para dosificar en cada caso la fuerza justa que queremos aplicar.

La nueva plataforma GA-C de reciente adopción, derivada de la Nueva Arquitectura Global de Toyota —Toyota New Global Architecture (TNGA)—, adopta un sistema de suspensión delantera MacPherson y una nueva configuración de la suspensión trasera multibrazo. El tacto de conducción y la agilidad mejoran gracias a la baja altura de montaje del motor, la baja cintura de los asientos y la colocación de la batería híbrida bajo los asientos traseros. Combinadas, estas medidas hacen que el centro de gravedad sea particularmente bajo. Gracias a ello, el Corolla es un coche equilibrado, preciso y comunicativo con el conductor. En este sentido, encontramos un coche muy dócil que va por donde uno quiere, además de transmitir seguridad y facilidad de conducción en todo tipo de condiciones. Una maravilla.

La suspensión es muy confortable y tiene el grado de dureza justo para que las oscilaciones de la carrocería estén minimizadas. Tan sólo cabría mejorar el ruido y las asperezas que transmite la rodadura al habitáculo (la aerodinámica también se hace notar).

Equipamiento completo y actual

El equipamiento disponible es muy completo y de última generación. Entre lo más destacable, cabe mencionar el equipo de sonido JBL GreenEdge, recarga inalámbrica de teléfonos móviles, el sistema multimedia Toyota Touch de 8 pulgadas, techo practicable Skyview, el sistema inteligente de aparcamiento S-IPA y los faros MultiLED con ajuste dinámico, con nuevas funciones para maximizar la iluminación de la carretera sin deslumbrar a otros vehículos, adaptando el haz a la velocidad a la que se viaja y con sensor de ángulo de giro para adaptar la dirección de la luz.

La oferta de dispositivos de seguridad y ayuda a la conducción de Toyota incluye el Sistema de Seguridad Precolisión con detección de ciclistas de día y peatones tanto de noche como de día, Control de Crucero Adaptativo con función de parada y arranque automático, Avisador de Cambio Involuntario de Carril, Reconocimiento de Señales de Tráfico y Control Inteligente de Luces de Carretera. Además, las variantes más equipadas incorporan Sistema de Mantenimiento de Trayectoria, Detector de Objetos en el Ángulo Muerto y Avisador de Tráfico Cruzado Posterior.

Por último, el sistema de infoentretenimiento ha mejorado una barbaridad respecto al del Toyota Auris. Ahora es mucho más moderno y avanzado. Sobresale por ser suficientemente completo y, sobre todo, por ser muy sencillo de manejar. Además, puede incorporar nuevos servicios conectados gracias a la aplicación MyT, con funciones como ‘Localiza Mi Toyota’ o ‘Envía a Mi Toyota’ además de análisis de conducción y recordatorios de mantenimiento, entre otros. Además, la familia Corolla equipa de serie e-call, el sistema de llamada automática de emergencia en caso de accidente.

En el siguiente enlace, puedes consultar todos los detalles de equipamiento de la versión probada.

Conclusión

El Corolla Touring Sports es uno de esos coches que, tras probarlo, compraría mañana mismo. Es muy versátil, funcional, cómodo, práctico y atractivo. Además, su marcada personalidad ecológica tiene mucho peso, pues es un vehículo que no sufre ningún tipo de restricción a la hora de circular. La conducción ha mejorado mucho respecto a su predecesor, pues ahora es un coche que apetece conducir hasta para ir al supermercado. Por último, su consumo de carburante es tan ajustado, que queda claro que los diésel cada vez tienen menos sentido con opciones tan avanzadas como la que nos ofrece Toyota.

(no será publicado)

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