El modelo que está ya a la venta mide 4,41 metros de longitud, lo mismo que su antecesor, pero es 4,5 cm. más ancho. Como consecuencia, el maletero aumenta su capacidad hasta los 538 litros y, sobre todo, los pasajeros de las plazas traseras pueden viajar más cómodamente. A pesar de este incremento, los ingenieros de Subaru han conseguido diseñar un coche más ligero.
La gama de motores es la misma que la de la generación anterior, pero todos ellos se han mejorado para reducir su consumo y sus emisiones. Son tres motores de gasolina de 1.5 litros y 105 caballos, el 2.0 de 150 CV y el más potente: un 2.5 litros con 230 caballos de potencia.
Todos ellos irán asociados a una caja de cambios manual, aunque existe la opción de incorporar un cambio automático. De todas formas, las dos transmisiones han sido rediseñadas para poder realizar los cambios de velocidad más rápidamente. Algo que también caracteriza al nuevo coche de Subaru, y que ya se ha convertido en la marca de la casa, es su tracción permanente a las cuatro ruedas.
En pocos meses aparecerá un motor más potente, el WRX STI, y en el que estará basado el coche de competición que participará en el Campeonato de Rallys en el 2008. Precisamente, para la próxima primavera se ha anunciado también la llegada del primer motor diesel de Subaru: un 2.0 litros de tipo bóxer y que se puede ver en el stand que el fabricante nipón tiene en el Salón Internacional de Frankfurt.
La particularidad de este nuevo motor es que combina las ventajas de un diesel con la configuración de cilindros opuestos en horizontal, diseño que consigue unos niveles muy bajos de vibración y de ruido. Otras de sus virtudes son un diseño compacto y un centro de gravedad más bajo, además de una importante reducción en sus emisiones de CO2.
Dentro del equipamiento de serie destacan los seis airbags y el climatizador. Las versiones más equipadas podrán llevar también un sistema de arranque sin llave, apertura eléctrica del portón, faros de xenón o un navegador con pantalla en color y DVD. El control de estabilidad no es un elemento de serie y únicamente está disponible como opción para las dos versiones más equipadas.
Durante los tres meses y medio que quedan de año, Subaru espera vender 600 unidades de su mejorado Impreza. Está ya a la venta a partir de 17.900 euros, aunque las versiones más caras pueden alcanzar los 32.9990 euros.
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