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Probamos el Opel Corsa Ecoflex 95 CV
Utilitario recomendable por consumo y emisiones
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Teníamos ganas de ver qué tal está asumiendo este coche el paso del tiempo y, además, probar su versión ecológica de bajo consumo y emisiones.Es una versión especialmente optimizada para que presente un consumo y emisiones de CO2 muy reducidas. Con sus cosas buenas y malas, esta versión nos ha ido convenciendo con el paso de los kilómetros, hasta el punto que, si tuviera que comprarme un utilitario, este sería una de mis primeras opciones.

Aunque cada uno tiene una serie de preferencias y gustos por lo estético, el Corsa con carrocería de tres puertas es uno de los coches más bonitos de su segmento.

Conducción

La dirección tiene un funcionamiento perfecto: tiene la asistencia ideal, se maneja perfectamente, es precisa y rápida.

De los pedales, el que tiene un tacto más cuidado es el del acelerador. El embrague se maneja con poco esfuerzo y se dosifica correctamente. El tacto del freno es más bien esponjoso y no tiene un tacto demasiado bueno, aunque cumple perfectamente.

El Opel Corsa no es un coche particularmente estable, ni eficaz, aunque sí que es ágil y divertido de conducir cuando se le exige al máximo. En condiciones normales y a velocidades legales es un coche estable y correcto.

Las suspensiones transmiten cierta firmeza sin llegar a ser ni mucho menos incómodas. Además, absorben muy bien los baches sin responder con un sólo rebote, ruido y resonancia.

En las frenadas más agresivas es un coche nervioso y sensible, que tiende a moverse con facilidad y al que le afectan las inclinaciones, peraltes e imperfecciones de la carretera para que reaccione de una forma u otra. No es un coche inseguro, pero sí de reacciones nerviosas ante frenadas de emergencia tanto en el tren delantero como en el trasero.

Nuestra unidad de pruebas equipaba unos neumáticos Continental ContiEcoContact 3 con medida 185/65 R15 88T. Tienen mucho perfil, y eso se agradece cuando nos toca circular por zonas bacheadas y en mal estado.

El Opel Corsa 1.3 CDTi 95 CV de nuestra prueba estaba asociado al acabado "111 Aniversario", que equipa de serie los siguientes elementos: ordenador de a bordo, control de velocidad, volante forrado en cuero, lunas traseras tintadas, faros delanteros oscurecidos, alfombrillas bordadas con el nombre de la versión y pilares centrales B lacados en color negro. La comparativa de precios se puede consultar en nuestra web.

Sobresaliente en el puesto de conducción

Pero dejando de lado gustos estéticos, uno de los motivos de peso por los que este coche sería uno de mis favoritos, es por lo bien diseñado que está el puesto de conducción. En pocos utilitarios me he sentido tan cómodo desde el primer momento como me he sentido en éste. Es más, diría que en pocos coches me he sentido tan cómodo. Diseñar un buen puesto de conducción y que se adapte lo mejor posible a diferentes tallas y complexiones, tiene que ser complicado.... Y, en un utilitario, debe serlo mucho más.

El Opel Corsa tiene un puesto de conducción formidable. El salpicadero está en una posición perfecta, ni muy alto, ni muy bajo. El volante tiene una regulación en altura y profundidad realmente amplia en la que no te ves limitado. Por su parte, el asiento también acompaña en reglajes y te permite adoptar una posición alta o baja. Según las preferencias de cada uno.

Los asientos recogen bien el cuerpo: son envolventes y tienen un mullido que guarda un buen compromiso entre confort y firmeza. Lo peor de los asientos es que los reposacabezas quedan muy lejos de la cabeza.

También me siento muy cómodo a la hora de manejar los pedales. No tengo las piernas forzadas y no tengo que buscarlos como en otros coches.

El volante, además de contar con las regulaciones ideales, tiene un tamaño, grosor y diseño perfecto para manejarlo perfectamente sin que peguemos con los codos en los guarnecidos de las puertas.

Otra de las cosas que me ha encantado y que es un mal muy común en la mayoría de los coches, es que el salpicadero no es nada intrusivo, por lo que desaparece esa sensación de agobio que se sufre en otros coches. Además, las piernas se ven liberadas.

Con mis reglajes, los mandos de la consola me quedaban algo lejos. No obstante, si queremos un salpicadero poco intrusivo, el acceso a algunos mandos puede que no sea el deseado.

Sus mandos

A diferencia del Opel Astra, en el Corsa todo es sencillez y orden. Todos los mandos y botones están muy bien ordenados y se accede a ellos con suma facilidad.

Hay detalles en todos los mandos que me gustaron. Por ejemplo, los que controlan el sistema de climatización son giratorios (su tacto es agradable y permiten manejar este dispositivo con eficacia). El mando que controla el volumen de equipo de sonido también es giratorio, lo cual se agradece. Todos estos mandos tienen un sistema de retroiluminación que ayuda a localizarlos con más facilidad cuando conducimos de noche.

Los mandos del volante son fáciles de manejar. Lo malo que las pequeñas ruletas que nos permiten cambiar de emisora y controlar el volumen se pueden presionar intencionadamente al manejar el volante en determinadas ocasiones.

El cuadro de instrumentación tiene una tipografía muy clara de tamaño perfecto e iluminación en ámbar. Es muy agradable a la vista, siempre está iluminada y tiene una intensidad diferente cuando se circula de día y de noche. Tiene un reostato para regular la intensidad de la iluminación del cuadro. En el centro hay una pantalla multifunción que nos informa de todo lo necesario: consumo medio e instantáneo del carburante, kilometraje y autonomía.

Los mandos de señalización, luces y limpiaparabrisas se manejan perfectamente y tienen un tacto más cuidado que en otros coches de tamaño y precio similar. El mando de los intermitentes tiene dos posiciones que permite que no tengamos que quitar el intermitente cuando realizamos pequeños giros con el volante. Puede que algunos conductores lo agradezcan. A mí me gusta cómo funciona.

El volante tiene un diseño, tamaño y grosor perfecto. Está forrado en cuero y tiene con un tacto agradable.

El mando del cambio está fabricado con un material plástico de tacto agradable. Tiene un tamaño y formas que permiten manejarlo con total comodidad y sin problemas.

Las luces se manejan desde un mando giratorio situado a la izquierda del conductor. Me parece muy buena idea para descargar de funciones a los mandos satélites situados detrás del volante. Su disposición y funcionamiento son perfectos.

Su habitabilidad y su interior

El Opel Corsa me parece un utilitario recomendable para quién busque un coche de estas características con una habitabilidad interior prácticamente inédita en su segmento. El espacio en las plazas delanteras es perfecto: un salpicadero poco intrusivo, amplias regulaciones en los asientos y mucho espacio en todas las cotas.

En las plazas traseras sorprende el espacio disponible que hay. Una persona de 1,75 m tendrá espacio suficiente en altura y anchura. Incluso, con los asientos delanteros situados en su posición más retrasada, habrá espacio suficiente para las piernas sin sensación de agobio. Los asientos son muy confortables y la banqueta está situada en la posición perfecta para que se vaya realmente cómodo. Hay coches de mayor tamaño y categoría en los que no se va tan cómodo como en el Corsa.

Los asientos traseros están preparados para acoger sistemas de retención infantil de los grupos 0, 0+, I y II.

La carrocería de tres puertas ofrece una gran sensación de protección para los ocupantes de las plazas traseras. Además, los guarnecidos laterales integran apoyabrazos de material mullido revestido de tela. Resulta muy confortable.

El acceso a las plazas traseras tiene dos pegas. En primer lugar, los asientos delanteros no tienen memoria cuando los abates para facilitar el acceso. La segunda, es que cuando abates y desplazas los asientos, no queda un hueco de acceso demasiado amplio (los asientos tenían sitio para desplazarse aún más, aunque se veían limitados por el rail que los guía).

Su maletero

Tiene la capacidad que cabe esperar en un coche de este tamaño (285 litros). Está bien terminado y completamente guarnecido en moqueta de pelo corto y tacto agradable. Hay dos ganchos muy resistentes que sirven para poner una red. En los laterales del maletero hay dos huecos cubiertos por una tapa de plástico rígido que se abre mediante unas grapas. La verdad es que este sistema de apertura no me gusta nada, ya que para abrirlas siempre se hace de una forma violenta, con la consecuencia negativa de que nos podamos cortar o golpear la mano con otras zonas del maletero. En el compartimento de la parte derecha hay un hueco para guardar el botiquín. En el compartimento de la izquierda está ubicado el gato y las herramientas (están alojadas en una pieza moldeada de corcho sintético que sirve además como material insonorizante).

Debajo de la boca de carga encontramos perfectamente integrados y sujetos los triángulos de señalización. Se agradece que se haya utilizado esta solución por parte de Opel. Son detalles difíciles de ver en coches de esta categoría.

El maletero tiene un doble fondo que se puede dividir mediante una tabla plástica rígida tapizada con el mismo guarnecido del maletero. Es rígida, resistente y pesa muy poco. Lo peor es que queda tan justa en anchura que se maneja realmente mal. Este doble fondo permite que podamos tener un piso en el maletero totalmente plano, incluso con los asientos traseros abatidos.

Los acabados

La iluminación interior es pobre, como en casi todos los coches. Para iluminar el interior sólo hay un plafón en la parte delantera que ofrece una iluminación muy escasa. La guantera no tiene iluminación y en el maletero hay un pequeño plafón que también resulta insuficiente.

Los acabados y las calidades del interior son equivalentes más o menos a las que podemos encontrar en la mayoría de sus competidores. Nosotros encontramos algún fallo de acabado que consideramos muy mejorable, como los restos de cortes de piezas plásticas en la cúpula del salpicadero, el pobre ajuste del cierre de la guantera o el fallo (para nosotros lo es) de ver mucha chapa de las puertas desde el interior con puntos de soldadura incluidos. Por lo demás, el aspecto de los materiales es bueno.

El Opel Corsa tiene una serie de detalles poco comunes en coches de su categoría. Por ejemplo, cuando abres la puerta para acceder al interior se iluminan la instrumentación, los mandos del volante y de la consola. El sistema de climatización no es demasiado ruidoso y enfría y calienta el volumen del habitáculo con rapidez. Cuando paras el motor, la radio sigue funcionando, aunque si quitas la llave del contacto, automáticamente se apaga.

Motor de 95 CV

Esta versión está equipada con un Diesel de 1.3 litros y 95 CV. Se trata de un propulsor adecuado para movernos tanto en ciudad como en carretera. Entre 1.800 rpm y 4.000 rpm responde con brío y energía. Cuando nos movemos en la zona más baja no es de los motores Diesel de esta cilindrada más perezosos que he probado, aunque siempre se agradece que nos podamos mover en marchas cortas.

El motor transmite demasiado ruido al interior, sobre todo cuando se arranca en frío. Aunque el sonido que genera no es muy agradable, cuando lo estiramos o lo hacemos girar a plena carga, responde con un sonido bronco algo más deportivo y agradable.

El capó está tapizado con una tela aislante y el bloque del motor tiene una tapa de plástico.

Pese a que es un motor ruidoso, apenas transmite vibraciones o resonancias parásitas al interior. Los únicos elementos en los que se sienten las vibraciones son el embrague, el espejo retrovisor interior y, ligeramente, en el mando del cambio.

En carretera, cuando el motor ha cogido temperatura y rodamos a una velocidad estable, el ruido se reduce considerablemente, aunque sigue permaneciendo más de lo deseado. En ningún caso llega a ser un ruido excesivamente molesto.

El ruido generado por la rodadura apenas se oye. Se nota que está más cuidado.

Lo mejor del motor es, sin duda, el consumo de carburante. La mayor parte del kilometraje que hemos realizado en esta prueba ha sido en ciudad y en cortos desplazamientos, que es donde se va a desenvolver mayormente este coche. En ciudad, el consumo se estabilizaba siempre en 5,4 litros, realizando una conducción normal y no precisamente ahorrativa. El consumo siempre es bajo y se mantiene estable, aunque existan notables variaciones en el régimen de giro.

En carretera puede variar entre 4,6 y 6,3 litros según nuestras mediciones. Normalmente, el consumo siempre se estabilizaba sobre los 5,2 litros a los 100 kilómetros.

Este motor se encuentra acoplado a un cambio manual de seis velocidades. Tiene un guiado correcto que permite manejar el cambio sin problemas. Los desarrollos están bien elegidos para tratarse de una versión de corte ecológico. Los desarrollos de la cuarta y quinta velocidad se nota que son más largos que el resto, pero en ningún caso son excesivos.

Nuestra conclusión:

Si tuviera que comprarme un utilitario de bajo consumo, amplio, confortable y con un puesto de conducción que me permitiera conducirlo con mayor comodidad, el Opel Corsa 1.3 CDTi 95 CV sería una de mis primeras opciones. Después de haberlo probado durante unos cuantos kilómetros por ciudad y carretera, el utilitario de Opel me ha convencido. Lo suficiente como para tenerlo en cuenta y poder recomendarlo.

Texto: Gustavo Rodríguez

Fotos: A.R. Sastre y G. Rodríguez


(no será publicado)


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