A la hora de la compra de un coche nuevo existen multitud de factores que afectan a la decisión final, pues este final de año se va a sumar uno nuevo; el cambio en el impuesto de matriculación previsto para el 1 de enero de 2008.
En España, la compra de un vehículo soporta 3 impuestos, el Iva (16%), el impuesto de circulación que cobra el ayuntamiento y el impuesto de matriculación, que hasta el 31 de diciembre de este año tiene 2 tipos, el 7% y el 12%, en función de la cilindrada y de si el motor es diesel o gasolina.
El cambio previsto por el gobierno es hacer 4 tramos de gravamen en función de las emisiones de CO2 del vehiculo; los coches que emitan menos de 120 gramos de CO2 por kilómetro quedarán exentos del impuesto, que se situará en el 4,75% para automóviles que emitan entre 121 y 160 gramos de CO2 por kilómetro, en el 9,75% para emisiones de entre 161 y 200 gramos y en el 14,75 por ciento para vehículos que emitan más de 200 gramos de CO2 cada kilómetro.
Con este escalado del impuesto hace que la fecha en la que se matricule el coche no es un elemento neutro, de tal manera que interesará adelantar la compra a aquellas personas que quieran comprar un coche cuyo impuesto vaya a subir y retrasarla para los que el impuesto baje.
A modo de ejemplo, el que opte por un Toyota Rav4, si lo matricula en 2008, tendrá una subida de 2,75% en todas las versiones, por lo que el encarecimiento del coche sólo por cambio de impuesto de matriculación rondará los 600 €.
La situación se complicará más si se retrasa el momento de la decisión de compra, ya que si el coche que hemos elegido no está en stock y se tiene que pedir a fábrica es posible que nos lo entreguen el año que viene y le afecte la subida, independientemente de que hayamos hecho la solicitud al concesionario en 2007.
|