Volvo consiguió durante el pasado 2007 un beneficio neto de 1.588 millones de euros, un 8 por ciento menos que en el 2006. Aun así, su facturación creció un 10 por ciento, y se situó en los 30.362 millones de euros. Esta subida se debe al éxito de ventas que han tenido sus modelos en los nuevos mercados asiáticos y de Europa del Este.
En el otro lado de la balanza está Estados Unidos, donde las ventas anuales de Volvo han descendido un 33 por ciento respecto al 2006. Sin embargo, en Asia, el fabricante sueco ha vendido un 116 por ciento más, alcanzando un beneficio de 4.485 millones de euros. En Europa del Este, otro de sus principales mercados, Volvo consiguió una subida del 69 por ciento y una facturación de 2.866 millones de euros.
De todas formas, ha sido en el cuarto trimestre del año cuando Volvo ha conseguido unos resultados más espectaculares y que han contribuido a que las cifras finales anuales no sean negativas. Así, las ventas mundiales aumentaron entre octubre y diciembre un 25 por ciento más que en el 2006. Esto supone un máximo histórico de ventas, con una facturación de 8.943 millones de euros.
Para este 2008, a pesar de la caída de las matriculaciones que han augurado las principales asociaciones, el fabricante sueco confía en seguir con su expansión en el este de Europa y con la consolidación de sus principales modelos en otros mercados europeos.
En el caso concreto de España, no ha dado cifras oficiales, pero ha empezado el año con una caída de las matriculaciones de más del 19 por ciento.
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