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En el Salón del Automóvil de París, en octubre, Subaru presentó su Impreza diesel. Era uno de los últimos modelos que faltaba de recibir el primer boxer diesel que ha desarrollado la marca japonesa. Este Impreza está ya disponible en los concesionarios desde 22.000 euros. Es el cuarto modelo de Subaru que monta esta mecánica. En febrero la estrenaron los Legacy y el Outback y en septiembre les seguía el Forester. Ahora es el turno del Impreza, aunque únicamente del cinco puertas, no de la carrocería sedán. El motor diesel es el 2.0D de 150 caballos (en el Forester eroga 147 CV) y va asociado a una nueva transmisión manual de seis velocidades (el Legacy y el Outback llevan una de cinco marchas). Además, este Impreza monta el sistema de tracción total Symmetrical AWD y Subaru ha realizado algunos ajustes en la suspensión, que ahora es más dura. Con esta mecánica, el Impreza tiene unas emisiones de 152 gramos por kilómetro y consume una media de 5,8 litros de gasoil por cada cien kilómetros. Alcanza los 205 km/h de velocidad punta y acelera de 0 a 100 en menos de 9 segundos. Estará disponible a dos acabados: el básico, que lleva de serie, entre otras cosas, el volante y el pomo de la palanca de cambios forrados en cuero, control de crucero, el ESP, airbags laterales y tipo cortina, aire acondicionado y llantas de aleación de 16 pulgadas. El nivel de equipamiento Sport añade los faros de alta intensidad, equipo de audio con cargador de 6 CD, asientos deportivos, faldones laterales, llantas de aluminio de 17 pulgadas y faros antiniebla delanteros, entre otros elementos. Opcionalmente, este acabado podrá llevar también techo solar eléctrico y un sistema de arranque sin llave. Los precios de las versiones diesel del Impreza parten de los 22.000 euros que cuesta el más básico hasta los 25.350 euros del acabado Sport.
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