Subaru ha cerrado este año fiscal (del 1 de abril de 2007 al 31 de marzo 2008) con una caída notable en sus beneficios. En total, el fabricante nipón obtuvo 113,5 millones de euros de beneficio neto hasta el pasado 31 de marzo, lo que supone un retroceso del 42,1 por ciento con respecto al anterior año fiscal.
Esta caída tiene varias explicaciones. La primera, obvia, es que Subaru vende menos coches. También ha invertido una cantidad importante de dinero en proyectos de investigación y desarrollo, por lo que es lógico que sus beneficios disminuyan. No hay más que recordar que este año, la marca japonesa se ha estrenado con los motores diesel. Hasta hace unos meses, sus coches únicamente estaban disponibles con motores de gasolina pero desde febrero los Legacy y el Outback también pueden montar mecánicas diesel.
Para este año fiscal, las previsiones tampoco son buenas. Subaru advierte que el efecto negativo del tipo de cambio de divisas (la apreciación del yen en relación con el euro), el aumento de sus gastos y el encarecimiento de las materias primas harán que su beneficio disminuya todavía más. En concreto, auguran un beneficio de 61,3 millones de euros, un 45,9 por ciento menos que este año que acaba de finalizar.
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