Las pruebas de la EuroNCAP han demostrado que el Mini Cooper es un coche muy seguro. En los últimos test realizados, el pequeño vehículo de BMW ha obtenido cinco estrellas, la máxima distinción posible, en las pruebas de choque lateral y frontal. Hay que destacar también que en el apartado de seguridad infantil, el Mini consiguió también una puntuación por encima de la media.
En el test de colisión frontal, el Cooper obtuvo 13 puntos sobre 16 posibles. En lo que a las colisiones laterales se refiere, el MINI consiguió 16 puntos sobre 18. Estas puntuaciones garantizan la alta efectividad de todos los sistemas de seguridad que incorporan los modelos Cooper.
Entre estos sistemas de seguridad destaca la estructura del chasis, que tiene zonas de deformación programada, y la estructura del habitáculo, que es muy rígida. Pero no sólo la rigidez previene de lesiones en caso de accidente.
Dentro del equipamiento de serie, los Mini Cooper llevan seis airbags: frontales, laterales y de cortina para los ocupantes de las plazas delanteras. Todos ellos se activan gracias a un sistema de seguridad electrónico central. Este sistema controla los sensores de choque que determinan la dirección y la magnitud de un golpe.
Los frenos con ABS, el control de frenado en curvas, asistente de frenada y el sistema de distribución electrónica de la misma también entran dentro del equipamiento de serie. El control de estabilidad o el de tracción se ofrecen como opciones para mejorar la seguridad.
Una de las novedades que incorpora MINI en sus modelos es la opción de llevar neumáticos de tipo runflat. La peculiaridad de estos neumáticos reside en que permiten al conductor seguir conduciendo aunque la goma esté completamente desinflada. Todos estos sistemas garantizan unos altos niveles de seguridad en caso de accidente a pesar de viajar en un vehículo tan compacto como es el Mini.
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