Hace tres años, Mercedes anunció que el Clase C Sport Coupé no tendría un sustituto. Pero ayer presentaba el nuevo CLC, que no es otra cosa que una profunda renovación de su coupé de tres puertas. Para él ha rediseñado más de 1.100 elementos y ha adoptado las formas del nuevo Clase C. El fabricante alemán se ha preocupado también por actualizar la parte multimedia de su nuevo coupé, ya que busca llegar a un público joven. El nuevo CLC llegará a los concesionarios en mayo.
Estéticamente, está basado en el anterior Clase C Sport Coupé, aunque comparte muchos elementos con el nuevo Clase C. Es el caso de la parte frontal, que estrena faros, parrilla y parachoques. En la parte posterior desaparece el alerón y se renuevan también los grupos ópticos. Como novedad, la tercera luz de freno es ahora una línea de luces LED.
En el interior también se nota también la herencia del nuevo Clase C. Aun así, tiene un toque más deportivo, con volante multifunción de cuero y asientos deportivos. Se aprecian nuevos materiales, como inserciones en aluminio, y un mejorado panel de instrumentación.
El nuevo CLC lleva de serie climatizador, control de estabilidad, una nueva dirección asistida variable directa que varía en función de la velocidad, conexión automática de luces y seis airbags.
Para atraer a un público más joven, Mercedes se ha afanado en mejorar el apartado multimedia de su CLC. Así, ha preparado tres sistemas de audio y de navegación distintos, todos ellos con pantalla a color y conexión Bluetooth. El más equipado incluirá también un navegador asociado a un disco duro de 40 gigas, un cargador de seis DVD y un sistema de reconocimiento por voz.
La gama de motores está compuesta por cuatro gasolina y dos diesel. Estos dos últimos son el 2.0 CDI de 122 caballos y el 2.2 CDI de 150 CV. Con estas mecánicas, el CLC consume una media de 5,8 y 6,1 litros cada cien kilómetros respectivamente, lo que supone una reducción del 10,8 por ciento respecto al Clase C Sport Coupé.
Los gasolina parten de un 1.8 litros Kompressor de 143 caballos. El consumo medio de este propulsor es de 7,7 litros a los cien, frente a los 8 litros que necesita el modelo anterior. El siguiente motor es el 2.0 K de 184 caballos. Esta mecánica sustituirá al antiguo 2.0 Kompressor de 163 CV. El nuevo 2.0 K necesita 8,6 segundos para alcanzar los 100 km/h y alcanza una velocidad máxima de 235 km/h. Su consumo medio es de 7,8 litros a los cien (el anterior Sport Coupé consume 8,4 litros).
La gama de los gasolina se completa con dos seis cilindros: un 2.3 de 204 CV y un 3.5 de 272 caballos. Todos los motores van asociados a una caja de cambios manual de seis velocidades, aunque opcionalmente pueden montar un cambio automático de cinco o de siete marchas.
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