El nuevo Mazda2 es 3,5 cm. más corto y 6,5 cm. más bajo que su antecesor. Con sus 3,90 metros se coloca entre un Toyota Yaris y los demás coches compactos del mercado (Renault Clio, Peugeot 207, Fiat Grande Punto, etc.) que ya superan los 4 metros de longitud. También pesa 100 kilogramos menos, con lo que no supera la tonelada de peso.
El porqué de estas reducciones, cuando los coches ahora tienden a expandirse, es simple: el nuevo Mazda 2 consume un 15 por ciento menos de combustible, contamina bastante menos (el modelo diesel está por debajo de los 120 gramos de CO2 por kilómetro) y es más manejable y con un comportamiento mucho más ágil en carretera.
Al ser más pequeño, puede pensarse que ha perdido habitabilidad, pero no. Dentro del Mazda2 pueden viajar cómodamente cuatro personas. A cambio, el maletero se reduce hasta los 250 litros de capacidad. Esta cifra está dentro de la media entre los demás coches de su segmento pero en el caso del pequeño utilitario de Mazda, los asientos traseros no pueden plegarse en su totalidad y no se obtiene un suelo completamente plano para el maletero.
Respecto a su diseño interior, destaca la palanca de cambios, integrada en el salpicadero y colocada a cierta altura. También abundan los huecos para llevar objetos: bolsillos laterales, una guantera bastante amplia y con cerradura o la consola del suelo entre los asientos con posavasos son algunos de ellos. Todavía se desconoce el equipamiento específico y los precios del nuevo modelo, pero se harán públicos en breve.
El exterior del Mazda 2 también está completamente renovado. La compañía surcoreana ha decidido dejar atrás la imagen estática y dura del anterior modelo y ha apostado por unas líneas más suaves, redondas y mucho más dinámicas para su nuevo utilitario. Así, los faros delanteros se han alargado hacia los laterales del vehículo y su parte frontal resulta mucho más estilizada y deportiva. Existe una versión aún más deportiva que incluye un pack, el "Sports Appearance Package", que introducirá modificaciones en la parrilla delantera, los faldones laterales, las aletas y en la parte trasera.
Como ya hemos comentado anteriormente, el punto fuerte del nuevo Mazda es su bajo consumo. En principio, se comercializará con tres motorizaciones, todas ellas de gasolina. En primer lugar está disponible un propulsor de 1,3 litros y 75 u 86 caballos. El fabricante japonés asegura que emitirá una media de 129 gramos de CO2 por kilómetro y consumirá 5,4 litros de combustible cada 100 kilómetros. Si estas cifras se cumplen, el nuevo Mazda2 se convertiría en el coche más económico en consumo que otros coches similares en potencia y prestaciones.
El tercer motor gasolina en discordia es un 1,5 litros de 103 CV. La gama se completará en los próximos meses con un motor diesel 1,4 y con 70 caballos. Todavía están ajustando este propulsor pero se supone que sus emisiones no superarán los 120 gramos por kilómetro.
Mazda tiene muchas confianzas depositadas en este modelo. De hecho, creen que será un pilar clave para conseguir su objetivo de vender de 400.000 unidades anuales en el 2010, un 30 por ciento más que el pasado año. Así, si del anterior Mazda se vendían cerca de 35.000 unidades anuales, se espera que esta segunda generación doble esa cifra. Como mínimo, esperan comercializar 70.000 Mazda2 cada año. Unos objetivos ambiciosos pero jugando la baza de la reducción de combustible y de emisiones, todo es posible.
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