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Cuando los ingenieros de la marca empezaron a diseñar este coche, hace cosa de cinco años, se marcaron como objetivo convertir al iQ en un referente entre los vehículos compactos, urbanos y respetuosos con el medioambiente. Su nuevo modelo tenía que ser un vehículo que estuviera "en sintonía con las ciudades", un vehículo que marcara el futuro de los coches urbanos y que tuviera una calidad y un equipamiento propio de coches de mayores dimensiones. Así que, quien pensara que el iQ iba a ser el modelo de acceso a la gama de Toyota, que se olvide. La versión básica cuesta más que un Yaris. Y por supuesto, más que un Aygo. Se ha comparado mucho con el Smart. El iQ mide menos de tres metros (2,99) y, de todos los coches que se comercializan actualmente en España, únicamente los Fortwo son más pequeños. Aun así, entre ambos modelos hay muchas diferencias: a parte del precio (el Smart está a la venta desde 9.400 euros), lo más importante es que el Fortwo está homologado para dos pasajeros y el iQ para cuatro. ¿Y cómo se meten cuatro personas en un coche tan pequeño? Realmente es un 3+1. Según Toyota, en el iQ entran "cómodamente" tres adultos de 1,90 y un niño (o, en su defecto, una maleta, como aparece en la tercera imagen). El asunto ha sido utilizar novedosas técnicas de ahorro de espacio. La unidad de aire acondicionado, por ejemplo, es ultracompacta y la unidad de calefacción y de ventilación, que suele colocarse junto al hueco para los pies del pasajero delantero, en el iQ va colocada en el centro del cuadro de mandos. Hay una guantera extraíble y los asientos son todos deslizantes, para que cada uno encuentre su espacio. Toyota habla de seis innovaciones de ahorro que estrena su nuevo modelo. De la calefacción y del aire acondicionado ya hemos hablado. A parte está el diferencial, que en el iQ se ha montado en la parte delantera. Gracias a esto, los pedales están un poco más alejados y hay más espacio para las piernas del conductor. Está también el depósito de combustible, que es plano (mide 120 milímetros de alto) y va colocado bajo el suelo. Es destacable el diseño de los asientos. Tienen unos respaldos muy finos, son más ligeros (el armazón está fabricado en acero de alta resistencia) y tienen forma cóncava para que así quepan mejor las piernas de los ocupantes de las plazas traseras. Y el sexto y último detalle pensado para hacer espacioso un habitáculo tan pequeño es el salpicadero. Es asimétrico. Esto quiere decir que en el lado del copiloto es mucho más estrecho. Y en el lado del conductor, el cuadro de mandos se ha rediseñado. Según Toyota, el conductor y el pasajero del iQ tienen más espacio adicional para las piernas que el Yaris. De momento hay dos motores disponibles, ambos de gasolina. El primero es el 1.0 VTT-i de 68 caballos asociado a un cambio manual de cinco velocidades. Consume 4,3 litros a los cien y tiene unas emisiones medias de 99 gramos de CO2 por kilómetro. El iQ manual lleva neumáticos de baja resistencia a la rodadura y un indicador del momento óptimo para cambiar de marcha. Este 1.0 está también disponible con la transmisión automática MultiDrive, que homologa unas emisiones de 110 gramos por kilómetro. El Aygo y el Yaris ya montan esta mecánica. El segundo motor es el 1.33 VVT-i Dual de 99 caballos, disponible con un cambio manual de seis marchas. Este propulsor incorpora un sistema Stop&Start que hace que las emisiones medias bajen hasta un 3 por ciento. Con esta mecánica, el iQ consume 4,8 litros a los cien en ciclo mixto y consume 113 gramos por kilómetros. Las versiones que equipen este motor llevarán de serie unas llantas de aleación de 16 pulgadas y un color de lanzamiento exclusivo gris oscuro. Y claro, un coche tan pequeño despierta muchas dudas sobre su seguridad. Pero el iQ ha conseguido cinco estrellas, la máxima puntuación, en las nuevas pruebas de choque de la EuroNCAP. Lleva de serie ABS con un sistema de distribución electrónica de la fuerza de frenado, control de tracción, control de estabilidad con asistencia a la dirección y 9 airbags, incluyendo el primer airbag de cortina para la luneta trasera. También hay un airbag anti-deslizamiento situado en el asiento delantero y que se infla bajo el muslo del pasajero para reducir el impacto en la cabeza y en el pecho en caso de colisión. Hay dos acabados: el iQ y el iQ2. El primero incluye, además de todos los elementos anteriores de seguridad, volante y pomo de la palanca del cambio de marchas revestidos de cuero, aire acondicionado manual, llantas de aleación de 15 pulgadas, retrovisores exteriores eléctricos del color de la carrocería, elevalunas eléctricos, cristales tintados y radio CD. Por su parte, el iQ2 lleva climatizador automático, sistema de entrada y arranque sin llave, sensores de lluvia y luz, retrovisores exteriores plegables calefactados, retrovisor interior electrocromático, faros antiniebla delanteros, llantas también de 15 pulgadas pero con acabado cromo y faros con el cristal exterior ahumado y bombillas de mayor intensidad. La lista completa de precios es la siguiente: Opcionalmente se podrá añadir el Pack Confort al iQ por 750 euros. Incluye tapicería mixta de tela y cuero, asientos delanteros calefactables y retrovisores exteriores calefactables. El navegador con pantalla táctil, Bluetooth y toma USB cuesta 900 euros y la pintura metalizada 300. El iQ2 podrá tener también tapicería de piel. Cuesta 500 euros. Cuando se lanzó el Avensis, a finales del año pasado, y con el reciente lanzamiento del Verso, Toyota ofrecía determinado equipamiento a un precio más reducido. Concretamente, el techo solar costaba la mitad. De momento no sabemos si hará algo
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