Según hemos conocido, estas subvenciones que se dividirán en tres ejes de actuación diferentes: industrialización y desarrollo tecnológico, infraestructuras y mercado, vienen con el objetivo de favorecer la creación de una red de puntos de recarga que permitan el desarrollo de la movilidad eléctrica. Así, según hemos podido saber, el objetivo de aquí hasta el 2015 es conseguir la creación de 3.000 puntos de recarga particulares.
En el BOCyL aparece reflejado además que estas ayudas podrán ser solicitadas tanto por personas físicas como jurídicas, públicas o privada así como las agrupaciones de personas físicas o jurídicas, las comunidades de bienes o cualquier otro tipo de unidad económica.
Asimismo, en la misma orden se puede ver como las subvenciones irán dirigidas fundamentalmente a la instalación de punto de recarga con potencia inferior a 40 kilowatios o con potencia mayor de 40 kilowatios, así como a los sistemas centralizados de control y gestión del sistema de puntos de recarga y para estaciones de sustitución de baterías
La cuantía máxima de subvención será del 55 por ciento de la inversión, si bien para el caso de las empresas la cuantía máxima a subvencionar será del 35 por ciento, que podrá incrementarse en 20 puntos porcentuales para las ayudas a las pequeñas empresas y en diez puntos para las medianas.
Según han señalado desde la Consejería de Economía del Gobierno de Castilla y León, estas subvenciones no son incompatibles con otras subvenciones existentes para la promoción de los vehículos de este tipo.
Y es que, aunque la movilidad eléctrica aún se encuentra en sus primeras fases de desarrollo, iniciativas como esta permitirán que en un futuro no muy lejano, los vehículos eléctricos empiecen a ganar fuerza sustituyendo a los vehículos tradicionales.