En abril llegaba a los mercados europeos una nueva generación del Fortwo. Era 19 centímetros más largo y esta crecida respondía, sobre todo, a obtener una mejor puntuación en los test de seguridad. De hecho, se diseñó para que consiguiera cuatro estrellas en la EuroNCAP (el anterior Smart obtuvo tres), y para que pasara las restrictivas pruebas de choque que se llevan a cabo en Estados Unidos.
Esta semana se analizaba al Smart Fortwo en los test de la EuroNCAP y ha cumplido con las expectativas de sus creadores. Así, ha obtenido cuatro estrellas sobre cinco en las pruebas de choques frontales y dos en los test de protección de peatones.
La seguridad de los Smart ha sido muy cuestionada: la gente no confiaba en que un coche tan pequeño pudiera resistir un impacto a altas velocidades. Por ello, los responsables del minicoche han puesto mucho empeño en mejorar este aspecto para la segunda generación del Fortwo. Dentro del equipamiento de serie se ofrecen cuatro airbags, control de estabilidad y ABS con asistencia integral de frenada.
El nuevo Smart lleva también una estructura delantera absorbente para mejorar así la protección del peatón en caso de impacto frontal. De todas formas, en los test de la EuroNCAP a este respecto se han obtenido dos estrellas de cuatro posibles.
El resultado de estas mejoras ha sido una puntuación de 28 puntos sobre 37 totales en los choques frontales y una de 10 en la protección de peatones. Respecto al primer test, la EuroNCAP ha destacado que el habitáculo se mantiene estable durante el impacto pero que existe riesgo de daño para las rodillas y los fémures de los dos ocupantes del vehículo.
Respecto a la protección de los peatones, los test alaban la estructura del Fortwo allí donde impactaría con las piernas del atropellado. De todas formas, califican de "pobre" la calidad del Fortwo en la parte que impactaría con las cabezas de los peatones. De ahí que su puntuación haya sido de dos estrellas sobre cuatro.
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