Con la aparición en octubre de 2004 del nuevo Toledo, la marca española quiere cambiar el concepto clásico de berlina, comercializando un vehículo ecléctico entre las berlinas tradicionales y los monovolúmenes medios.
El Toledo se fabricará exclusivamente en la planta de Martorell, en Barcelona. El objetivo de Seat es vender 40.000 unidades al año, 18.000 de ellas en España.